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A quemarropa

11 Sep

“Aprendí más con Lee Marvin sobre hacer películas que con cualquier otro. La mayoría de actores se mueve por espasmos, pero Marvin tiene la economía y agilidad de movimientos de un bailarín.”

John Boorman

 

 

A quemarropa

 

Año: 1967.

Director: John Boorman.

Reparto: Lee Marvin, Angie Dickinson, John Vernon, Keenan Wynn, Michael Strong, Lloyd Bochner, Carroll O’Connor.

Tráiler

 

 

             Sin contemplaciones. Una pantalla recubierta por un hiriente rojo sangre. Aparece Lee Marvin con un fundido. Se descerrajan dos tiros brutales ante su rostro atónito. Aparece el título: Point Blank, A quemarropa. Comienzo arrollador en el que tres espacios temporales se incardinan hasta concluir en un presente sepulcral, exponiendo ante el espectador, en menos de un minuto, una trama, un objetivo, unos personajes y un universo.

             En el cosmos mutante del cine de acción de la segunda mitad de los sesenta, tanto en América como en Asia y Europa (véase el polar francés, como uno de los muchos ejemplos), el británico John Boorman introducía a un tótem imperturbable como Lee Marvin, muerto en vida por una traición de amistad y de amor, en un hard-boiled ambientado en lo que parece un sórdido purgatorio o una pesadilla lisérgica.

             Lo abstracto de ‘la Organización’, ese Marvin fantasmagórico que sobrevuela indestructible, inmune al peligro, un Los Ángeles metafísico; las líneas de guion que crea conversaciones en las que no hay diálogo, la fotografía y sus juegos de colores –que ya había experimentado Don Siegel con Código del hampa, también con Marvin y Dickinson frente a frente-, texturas y sombras pronunciadas; la puesta en escena, de composiciones angulosas y forzadas, entre las que destaca la creación de planos con una profundidad que se prolonga hasta el infinito; la música espectral, las intrusiones sonoras o la ausencia total del mismo; los figurantes, adormecidos, ausentes de la escena o parte de su decoración –los hombres que pisan, tropiezan, posan sus piernas sobre Marvin y Vernon, borrachos en el suelo durante la ‘reunión’; la pareja de novios del restaurante,…-.

             Un atrevido tamizado onírico, agobiante, absorbente, de estilizada y pegajosa decadencia que compone un transcurso hipnótico en una ciudad y unos tipos humanos que se desmoronan y en el que la atmósfera etérea contrasta con la fisicidad y explosividad de su violencia.

Ni el protagonista tiene nombre de pila, ni su partenaire femenina (una sensual Angie Dickinson), apellido. Ni siquiera su venganza total parece estar sostenida por motivos concretos más allá de una vaga e inútil demanda de dinero, sino que se aproxima a un significativo recorrido circular necesario para su alma.

A quemarropa es un criminal de autor, contundente, subyugante.

 

Nota IMDB: 7,4.

Nota FilmAffinity: 7,1.

Nota del blog: 8,5.

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