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Persiguiendo a Amy

17 Jul

“Ya he hecho una película de ciencia ficción: Persiguiendo a Amy. Pregúntale a cualquier lesbiana, pasan cosas que nunca sucederían en la realidad. Incluso si (y puede que especialmente porque) el tío en cuestión es el puto Ben Affleck.”

Kevin Smith

 

 

Persiguiendo a Amy

 

Año: 1997.

Director: Kevin Smith.

Reparto: Ben Affleck, Joey Lauren Adams, Jason Lee, Dwight Ewell, Jason Mewes, Kevin Smith.

Tráiler

 

 

            Algo (me) pasa con Kevin Smith. Reconozco la pasión que pone en sus primeras películas, la parte personal que aflora en forma de sentidos himnos generacionales y reivindicativos. Aprecio su honradez, su fidelidad a sí mismo, los destellos geniales de alguna de sus ideas y de sus diálogos.

Pero Kevin Smith, en mi opinión, y salvando a la primigenia Clerks, no hace funcionar del todo sus películas. Los personajes que parecen ir más allá de tipos extraídos de su experiencia vital o pretenden aparentar ‘normalidad’, no resultan tan verosímiles como los anteriores –incluso enfrentados a los más extraños-, sus relatos se agotan con facilidad y su sentido del ritmo es más que cuestionable incluso en la propia dinámica de cada escena.

            Persiguiendo a Amy posee elementos reconocibles del universo de su creador. Una historia corriente de base transformada en personal bajo hechuras puramente indies, un ambiente con fuerte impronta de la cultura popular, en concreto del cómic, los superhéroes, el cine y la ciencia ficción; amigos de confianza en el reparto principal y en la sección de cameos, donde también encuentran su lugar sus icónicos Jay y Bob el Silencioso sobrevolando la trama transmutados en enmascarados vengadores de viñeta, y desparpajo, cierta autenticidad y ocurrencias ingeniosas con aire de batallita privada a la hora de abordar temas de la calle como la amistad, el amor, la homosexualidad, además de otros más particulares como las diversas reinterpretaciones de historietas y películas clásicas y no tanto desde su propio prisma.

Y, como parte de esa misma sensación, un esfuerzo en conducir la película por cursos más corrientes que acaba en aburrimiento en cuanto deja de ser especial, en cuanto se acaba la sorpresa, escenas que o bien carecen de tensión y fuerza o bien se alargan y resultan redundantes, mientras que no se profundiza en aspectos que quizás lo merecerían más que otros, el gamberrismo reinante se adocena pese a resurrecciones dosificadas a cuentagotas y el romance pierde frescura y pulso, deja de interesar y se torna cursi inclusive según va encarando su resolución.

             De nuevo, y pese a ser el cierre de su fundacional trilogía de Jersey –le preceden Clerks y Mallratsy uno de sus títulos más populares y alabados -puede que el último previo a su decadencia-, el resultado no (me) convence demasiado.

 

Nota IMDB: 7,4.

Nota FilmAffinity: 7.

Nota del blog: 4,5.

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