Archivo | 23:28

Perseguido

11 Jul

“El problema es que la televisión amalgame y convierta en papilla informe la realidad, la ficción, lo fundamental, lo secundario, el divertimento y la reflexión.”

Jean Renoir

 .

 .

Perseguido

 .

Año: 1987.

Director: Paul Michael Glaser.

Reparto: Arnold Schwarzenegger, María Conchita Alonso, Richard Dawson, Yaphet Kotto, Marvin J. McIntyre, Jim Brown, Jesse Ventura.

Tráiler

 .

            Una crisis económica de proporciones apocalípticas que ha llevado a la institución de un régimen dictatorial ultramilitarizado, destrucción catastrófica a gran escala por fenómenos naturales adversos producto de una naturaleza viciada y entretenimiento audiovisual de ínfima calidad, todo sexo y casquería, como única tabla de salvación para la mente atemorizada por el Estado, el hambre y la muerte, todo uno. Es el año 2017 que prevé Perseguido, basada libremente en un texto de Stephen King.

            Para el cine de la década de los ochenta, ni el futuro era luminoso, ni la tecnología era nuestra amiga. Los setenta, sobre todo desde la inquieta vivaracha y ocasionalmente visionaria serie B, ya habían apuntado el retorno del pan y circo más brutal, posibilitado por sistemas autocráticos y marciales impuestos y sustentados en el control de la tecnología, como sucede en Rollerball o en La carrera de la muerte del año 2000.

En el caso de Perseguido, este espectáculo de gladiadores como opio del pueblo tiene el formato de un omnipresente concurso televisivo al que van a parar los despojos de todo el sistema, culpables o inocentes, para ser exterminados ante la audiencia soberana, entre ellos el descreído y apolítico militar caído en desgracia interpretado por un Arnold Schwarzenegger que disfrutaba de los años dorados de su popularidad y que ya había tomado parte en un futuro distópico amenazado por la tecnología, Terminator (así como más tarde también lo hará en Desafío total y El sexto día).

            Sin embargo, no se aprecia en Perseguido la calidad argumental combinada con el espectáculo palomitero del que sí hacía gala la anteriormente mencionada. Paul Michael Glaser, el conocido detective Dave Starsky de la serie televisiva Strasky y Hutch, desarrolla una cinta de acción con unas buenas premisas de base, susceptibles de crear un interesante debate sobre el poder y el uso de los medios de comunicación de masas, pero que finalmente queda sustentada por un guion simplista rendido al lucimiento y la apología del héroe -que bien se encarga de llamar a la acción más que a algo tan improductivo como pensar-, al que conmemora alguna de las frases lapidarias más lamentables de un género que nutre buena parte de su humilde atractivo en la efectividad de las mismas.

Ni siquiera la acción, organizada a modo de videojuego arcade en el que se superan niveles de dificultad progresiva en forma de villanos interpretados por caducas glorias del wrestling -no así Brown, que saltó al cine desde la NFL-, raya a gran altura, un paso atrás en rusticidad en comparación con la sólida contundencia de la época.

Posiblemente daba para más.

 .

Nota IMDB: 6,5.

Nota FilmAffinity: 5,8.

Nota del blog: 4,5.

A %d blogueros les gusta esto: