Archivo | 13:10

Le llamaban Bodhi

29 May

“Me sobran cojones para hacer surf en esta playa.”

Teniente coronel Kilgore (Apocalypse Now)

.

.

Le llamaban Bodhi

.

Año: 1991.

Directora: Kathryn Bigelow.

Reparto: Keanu Reeves, Patrick Swayze, Lory Petty, Gary Busey, Jon C. McGinley.

Tráiler

.

            A principios de los noventa, el thriller popular no gozaba de buena salud, contagiado por los vicios de un Hollywood con avidez por argumentos trasnochados propicios para chutes baratos de adrenalina bajo formas cada vez más próximas al videoclip. Esta película es ejemplo de ello.

            Le llamaban Bodhi es la recuperación de las viejas cintas de surferos de los setenta –su agotamiento quedaba demostrada en la reinvención y mezcla paródica con la nazisploitation de Los surfistas nazis deben morir, made in Troma– con aspiraciones nostálgicas e icónicas para las nuevas generaciones alejadas de las anteriores, pero con el debido lavado de cara, abultado presupuesto y duelo de asépticos e inexpresivos guapos mediante –el emergente Keanu Reeves y el más consagrado Patrick Swayze-, a fin de satisfacer sus objetivos de espectáculo para todos los públicos.

            Kathryn Bigelow, por entonces pareja de James Cameron, productor del filme, continuaba una carrera de realizadora que había comenzado a tomar cuerpo a través de la modernización de temáticas clásicas como la mitología del vampiro (Los viajeros de la noche) y por guiños a un cine de sensibilidad en principio poco femenina (el policíaco Acero azul, con escenas al ralentí herencia de su admirado Sam Peckinpah).

En esta ocasión, la clave de actualización pasa por transformar el enfrentamiento entre el policía y el ladrón en una competición lindante con la rivalidad/hermandad de patio de colegio con chica entre medias más propia del cine juvenil: el recién llegado Johnny Utah (Reeves), ambicioso agente del FBI con mucho que aprender sobre la vida, contra la temible banda de los ex presidentes, un grupo de joviales y bronceados surfistas californianos dirigidos por el experto jinete de las olas Bodhi (Swayze), todo un gurú new age alzado en firme lucha contra lo establecido desde el hedonismo militante propio de su gremio.

            Intrascendente hasta la médula, con un guion simple, disparatado de partida y tontorrón hasta el sonrojo en no pocas ocasiones –precisamente cuando suelta algún intento de frase reflexiva o, peor aún, reivindicativa e incluso mística-, Le llamaban Bodhi no pasa de ser una cinta convencional y previsible filmada con un buen manejo de los tiempos y un reseñable rodaje de la acción, destinada a mayor gloria del existencialismo del surfer y su consumo despreocupado y poco exigente en las multisalas de toda América y, por extensión, del Universo.

            Cumpliendo con sus pretensiones, conseguiría convertirse en todo un referente generacional –componente fuera del cual pierde casi todo su atractivo-. De hecho, se espera remake.

 

Nota IMDB: 6,9.

Nota FilmAffinity: 6,2.

Nota del blog: 4.

A %d blogueros les gusta esto: