Archivo | 16:23

Alien nación

6 Mar

“Vamos Roger, hemos vuelto, somos malos, tu eres negro y yo estoy loco.”

Martin Riggs (Arma Letal 2)

Alien nación

Año: 1988.

Director: Graham Baker.

Reparto: James Caan, Mandy Patinkin, Terence Stamp, Leslie Bevis, Kevyn Major Howard.

Tráiler

             Con el estreno en 1987 de Arma letal, la buddy movie alcanzaba su actualización definitiva, su punto álgido y, en cierta manera, la defunción del modelo. Son estas unas películas basadas en el choque de caracteres contrapuestos, rasgo definitorio que permite trasladar el antagonismo de sus protagonistas, la evolución de su relación dentro de un esquema que lo acerca a la comedia romántica clásica en clave de amistad masculina, a un espectro metafórico sobre una misma sociedad, la estadounidense, en la que el conflicto racial forma parte esencial de su propia historia.

             Superado entonces, como decimos, la relación poli blanco-poli negro –no en vano, el primer compañero del protagonista es afroamericano-, Alien nación ofrece, adentrándose en el terreno de la ciencia ficción, como había hecho años atrás la cinta estrictamente fantástica Enemigo mío y más tarde, con bastante mérito, la sudafricana District 9, la misma alegoría a favor de la diferencia y el respeto mutuo atravesando la última frontera racial posible, en este caso simbolizada por la unión forzosa de un detective caucásico y uno extraterrestre.

             Ambientada en un escenario de futuro próximo -1991, por el 1988 de la fecha de rodaje-, Alien nación presenta un Los Ángeles como centro principal de inmigración de los “recién llegados”, una raza de parias alienígenas en busca de un porvenir libre. Seres que conforman en la tierra una comunidad hermética, marginal y paupérrima, superior física e intelectualmente pero con los mismos virtudes y vicios morales que los terrícolas –corrupción, violencia, codicia,…- y sujetos a un programa de discriminación positiva para su integración ante el recelo de una ciudadanía local –los mismos que los denominan “escorias”- no por casualidad variopinta, sin predominios raciales claros en su composición demográfica. Es decir, los alienígenas representados como unos inmigrantes más que aspiran a mejorar su suerte.

             Una buena idea que se convierte en un refrito de personajes, relaciones y tramas delictivas de lo más estereotipado, procedentes tanto del thriller policíaco como, en especial,  por supuesto, de esta variante mencionada de las buddy movie.

La unión de fuerzas entre el humano James Caan, clásico tipo duro de la pantalla, policía experimentado e implacable, de cochambrosa vida personal, y el extraterrestre Mandy Patinkin –dejando atrás la peluca, el mostacho y el florete del inmortal Iñigo Montoya-, educado, sensible y comprensivo. Los personajes opuestos que se convierten en complementarios, el aprendizaje mutuo y la tolerancia sobre el estigma social –ambos son considerados traidores a su raza- para derrotar al verdadero mal, que no tiene favoritismos ni distinciones de especie terrestre o forastera.

             Nada nuevo bajo el sol más allá de la caracterización de sus personajes –o ni eso, recordemos de nuevo Enemigo mío-, si bien rodada con cierta solvencia y gracejo y con mensaje bienintencionado.

 

Nota IMDB: 6,1.

Nota FilmAffinity: 5,4.

Nota del blog: 5.

A %d blogueros les gusta esto: