Archivo | 16:11

Uno rojo, división de choque

13 Feb

“Sobrevivir es la única gloria en la guerra, si saben a qué me refiero.”

Sam Fuller

 

 

Uno rojo, división de choque

 

Año: 1980.

Director: Samuel Fuller.

Reparto: Lee Marvin, Robert Carradine, Mark Hamill, Bobby Di Cicco, Kelly Ward.

Tráiler

 

 

            Como ya había hecho en muchos de sus numerosos acercamientos al cine bélico, Samuel Fuller, excombatiente en el frente de África en la Segunda Guerra Mundial, echaría mano de sus recuerdos de batalla, propios y ajenos, para rendir sentido homenaje a “aquellos que dispararon y no fueron disparados, pues sobrevivir es la única victoria  de toda guerra”.

Una idea que ya expresaba en su primera cinta del género, Casco de acero película que precisamente habían comenzado a hacer sonar su nombre como realizador-, a través del memorable sargento Zack, disimulado alter ego cuyas características respondían más a las de un superviviente buscavidas, anarcoide y desencantado, arrastrado por los acontecimientos de una guerra que parece haberlo pillado desprevenido, que a las de un heroico miembro de la infantería estadounidense.

Un alter ego que en esta Uno rojo: división de choque recae en los rasgos de un Robert Carradine que hereda del anterior la fonología del apellido (soldado Zab), el perenne puro en la boca y un cinismo aún moderado –quizás como la versión joven, de una primera guerra que, efectivamente, es cronológicamente precedente a la de Corea en la que se desarrolla Casco de acero-.

            A diferencia de la anterior, Uno rojo no ofrece un estudio psicológico de tipos humanos, casi abstractos, en tiempos de irracionalidad y muerte, sino que abunda en el anecdotario de guerra y recorre los avatares del ejército norteamericano en la Segunda Guerra Mundial de la mano del veterano sargento interpretado por Lee Marvin, un clásico de los tipos duros, y sus cuatro leales muchachos, personajes casi ubicuos e inmortales desde ese carácter simbólico, rasgos que implican, por otro lado, el esquematismo de un retrato destinado a conseguir cierta identificación del público por su sencillez fácilmente extrapolable, con pocos o ligeros trazos diferenciadores como son los elementos autobiográficos de Zap, las dudas y la sensibilidad del soldado Griff (un Mark Hamill que trataba de desmarcarse de Luke Skywalker en pleno auge de la primera trilogía de La guerra de las galaxias), solucionada por lo que sería una razón universalmente justificable para la lucha armada –su choque con el Holocausto, la barbarie absoluta-, o el cierto eterno retorno del sargento de Lee Marvin, El Sargento -con mayúsculas- de todas las guerras, por su entereza, rectitud, decisión y fidelidad a pesar de su halo pesimista.

No en vano, ese Uno rojo, la 1ª División de Infantería, al que pertenece lleva la insignia del último muerto de una guerra, asesinado inconscientemente horas después de un armisticio ante un Dios con las cuencas de los ojos vacías o, aún más terrible, vaciadas.

            Es quizás por este tono general por lo que el libreto, firmado por un Fuller que había comenzado su carrera en estos desempeños, no posee demasiada profundidad ni lega grandes líneas al mismo tiempo que incluye algún cuerpo extraño –una excesiva atención a una Némesis nazi que finalmente no conduce a consecuencias demasiado relevantes para lo que promete-.

En cambio, el mayor cuidado del mismo recae en propiciar el transcurso fluido de una acción bélica por capítulos o campañas, plasmada con energía, dueña de un encomiable vigor pese a ese aire antiguo Apocalypse Now ya se había estrenado un año antes, si bien contaba por su parte con una holgura de medios inimaginable para un Fuller que solía moverse al margen de la gran industria-, fruto del estilo directo y vivaz del cineasta, que ayuda a superar la cierta confusión que se da en las luchas más masivas.

            El resultado es una entretenida cinta bélica, con el nervio y esa particular aura de desencanto individualista de la obra de Fuller, pero sin demasiada trascendencia.

 

Nota IMDB: 7,3.

Nota FilmAffinity: 7.

Nota del blog: 6,5.

A %d blogueros les gusta esto: