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El espía negro

27 Ene

“Michael Powell sabe lo que voy a decir incluso antes de que lo diga –puede que incluso antes de que lo piense-, lo que es una cosa muy rara. Tienes suerte si conoces siquiera una vez a alguien así en tu vida.”

Emeric Pressburger

 

 

El espía negro

 

Año: 1939.

Director: Michael Powell.

Reparto: Conrad Veidt, Valerie Hobson, Sebastian Shaw.

 

 

 

             Al mismo tiempo que comenzaban a labrar su propia carrera cinematográfica, originalísima y compleja, The Archers (“los arqueros”) Michael Powell y Emeric Pressburger construían la base de su libertad artística atendiendo con eficiencia encargos ajenos destinados a ser puro entretenimiento y vehículo de lucimiento de las estrellas británicas del momento bajo argumentos de moda.

El espía en negro, primer fruto de su feraz colaboración con el director y productor Alexander Korda, rodado casi paralelamente a su monumental El ladrón de Bagdad, será uno de esos ejemplos: una muestra de su genialidad artística y su inconmensurable habilidad como narradores puesta al servicio de un atractivo filme bélico cuyos actores principales serán los entonces populares Valerie Hobson y Conrad Veidt, nombre propio del expresionismo alemán, ahora exiliado del nazismo y ciudadano británico.

             El espía negro, ambientada en la Primera Guerra Mundial pero estrenada en unos tiempos en los que ya se podía sentir en el aire el hedor del próximo y aún más terrible enfrentamiento, presenta una trama de espionaje en principio desde el punto de vista alemán, con un capitán de submarinos (Veidt) encargado de infiltrarse en la isla de Hoy, base de la marina británica en el Mar del Norte, con la ayuda de un contacto, la bella comandante Tiel (Hobson), y con el renegado teniente Ashtington (Sebastian Shaw) como traidor informante.

            Al igual que en el resto de su carrera, la temática bélica no se traduce en maniqueísmo, ni en canto burdo a los valores patrióticos o al ardor militar. Los arqueros, con Powell en la dirección y el apartado visual y Emerich en el libreto fundamentalmente, demuestran de nuevo sus aptitudes de cuentacuentos en el dibujo de personajes vivos, creíbles, pertenezcan a uno u otro bando. Los militares alemanes son humanos, poseen unos objetivos propios que son también legítimos. Si acaso, destacan por una cierta obstinación irreflexiva en su firmeza marcial, en el teleologismo con el que la aplican, contrapuesta a la mayor humanidad de los británicos, comprensivos y clementes en la victoria.

Esa capacidad de comprensión para las actuaciones de los personajes abunda en las virtudes de un entretenido relato de tensiones bélicas y sexuales, suspense y equívocos; desarrollado con inteligencia mediante un intenso guion en el que las frases soterradas poseen igual o mayor valor que las explícitas y al que tan solo cabría achacar el hecho de que la explicación que da lugar a la intriga de espionaje, colaboración y conflictos entre los tres caracteres principales queda verbalizada con poca elegancia y una credibilidad cuestionable, demasiado cogida por los pelos.

Aún así, es una cinta plenamente disfrutable.

 

Nota IMDB: 6,9.

Nota FilmAffinity: 6,6.

Nota del blog: 7.

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