Roma, ciudad abierta

25 Ene

“La historia del cine se divide en dos partes: antes y después de Roma, ciudad abierta.

Otto Preminger

Roma, ciudad abierta

Año: 1945.

Director: Roberto Rossellini.

Reparto: Aldo Fabrizi, Ana Magnani, Marcello Pagliero, Francesco Grandjacquet, Vito Annichiarico.

Tráiler

 .

 .

            Aunque el Neorrealismo italiano había nacido un par de años atrás, según ciertos teóricos con Ossessione de Luchino Visconti, e incluso contaba ya con películas de cierta relevancia aparte de la mencionada, como I bambini ci guardano, de Vittorio da Sicca, la historiografía considerará a Roma, ciudad abierta, la película fundacional del movimiento, la que da origen a su misma denominación.

Es el cine de un país arruinado económica y moralmente, hundido bajo la abominable herencia del fascismo y la guerra, y que necesitaba imperiosamente nuevos impulsos para resurgir de sus cenizas.

             El cine neorrealista venía a representar esa aspiración de reconstrucción, al menos moral, de ese pueblo italiano que había de dejar atrás la ignominia, de recobrar la nobleza perdida. En este caso, Rossellini afronta esta premisa mediante la crónica de una etapa negra, recientísima, la de los últimos días de ocupación alemana de Roma, cuando los bombardeos aliados parecían augurar la pronta liberación y la caída del aún poderoso y aterrador monstruo nazi.

Y lo hace desde el punto de vista del pueblo llano, el protagonista absoluto del Neorrealismo. La tragedia total como suma de tragedias familiares e individuales, personas que, no obstante, siempre sacrifican lo egoísta en favor del colectivo.

             Es este el mensaje último: lo necesario de la solidaridad humana para derrotar a la barbarie y la irracionalidad, individualizada en estereotipos sociales como el cura y su confianza absoluta en el poder de la fe como fortaleza indestructible y victoriosa frente al Mal; el partisano con su compromiso, su valor e integridad como paradigma de una sociedad invencible como poseedora la razón y la justicia, o esa la madre coraje interpretada por Ana Magnani, una de las musas de la corriente, despeinada, ojerosa, con ligero bozo, pero majestuosa entre la devastación, capaz de sostener sobre sus hombros la prosaica pero pesada base de toda oposición.

             Una crudeza argumental que transcurre pareja a un estilo formal descarnado producto de la firme oposición a las formas consideradas artificiales y engañosas tanto del cine fascista como de la industria norteamericana –rechazo de cualquier embellecimiento con recursos y elementos cinematográficos, predominio de actores no profesionales, empleo de la calle como escenario,…-; al mismo tiempo fruto de una coyuntura de pobreza y destrucción que se traducía en carestía de medios y ruina de los platós de rodaje existentes.

Es la dirección de la realidad, se dirá. Es la fuerza y la habilidad en esa dirección, en la captación de esa veracidad, la que permite la empatía e identificación con unos personajes prácticamente universales.

             Dentro de ese final de apariencia desesperanzada, habitual en su filmografía, Rosellini convierte en triunfo lo que se diría derrota.

Una película profunda y emotiva.

 .

Nota IMDB: 8,2.

Nota FilmAffinity: 8,3.

Nota del blog: 8,5.

2 comentarios to “Roma, ciudad abierta”

  1. plared 26 enero, 2012 a 06:08 #

    Muybuena critica. No soy gran fan de Rosellin, pero esta pelicula si me parece muy buena. Me ha gustado tu comentario en especial la parte en la que hablas del sacrificio de lo colectivo por lo individual. Algo demasiado cierto, tanto en estos tiempos como en los de antes.

    El salvese quien pueda, siempre ha funcionado. Gran pelicula y muy buen comentario, la verdad es que tu manera de analizar, aunque muy distinta a la mia. Es fantastica por la riqueza del analisis que sueles hacer. Cuidate campeon

    • elcriticoabulico 26 enero, 2012 a 12:46 #

      El Neorrealismo siempre posee unas intenciones sociales claras. Y como tal, lo colectivo es lo que prima frente a lo individual. Es el resurgir de todo un pueblo hundido en la miseria, cada uno con su propia tragedia, pero al fin y al cabo, levantándose desde una actitud de nobleza, de solidaridad, de conciencia grupal. Aunque haya protagonistas, suelen ser un hilo conductor dentro de temáticas y acontecimientos más grandes.
      A mí es un cine que me gusta mucho, además de que son fechas muy señaladas para su recuperación.
      En cuanto al blog, muchas gracias, ya sabes que tus halagos siempre son bienvenidos.
      El estilo ya es cosa de cada uno, pero la verdad es que este, como trabajo de clase que era en su nacimiento, pretende tener de base un tono algo más académico. Luego ya cada artículo acaba saliendo como acaba saliendo, por supuesto. Menos original que tus críticas, que son todo prosa lírica, más difícil en mi opinión, ya que exigen tanto conocimiento como sentimiento, bastante más atractivas de leer.
      Saludos.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: