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El tigre de Esnapur

19 Ene

“La historia y el estilo empleado para contarla son los que hacen que una película sea buena o mala, no el procedimiento técnico de la misma.”

Fritz Lang

 

 

El tigre de Esnapur

 

Año: 1959.

Director: Fritz Lang.

Reparto: Paul Hubschmidt, Debra Paget, Walter Reyer, Luciana Paluzzi, René Deltgen.

Tráiler

 

 

            Fritz Lang, con una trayectoria considerada ya en aquel entonces en decadencia y enfrentado enconadamente con el sistema de estudios hollywoodiense, fruto de su natural temperamentalidad así como de la interferencia de estos en el montaje y el freno a su participación en el guión de las películas, decidió poner fin a su periodo norteamericano y emprender el regreso a Alemania, país que había abandonado años atrás huyendo del advenimiento del nacionalsocialismo.

            Para su primera película, Lang retoma un argumento menos trascendente que el de sus anteriores filmes, de evasión, que no es otro que el de la novela La tumba india, obra de Thea von Harbou, escritora, guionista, simpatizante nazi, ex esposa y colaboradora habitual suya –libreto de la primera adaptación al cine del presente relato incluido-.

Se trata de una historia clásica de aventuras exóticas ambientada en la India colonial que abarca amenazas naturales, hijos expósitos de orígenes inciertos, romances apasionados, rivalidades de amor, conflictos entre tradición y modernidad en el seno del poder local y las imprescindibles intrigas palaciegas.

De gran popularidad, será su tercera adaptación, tras las versiones de 1921 y 1938.

            Lang disfrutará para ello del boato de las grandes cintas épicas de Hollywood, aunque esta vez provenientes de una financiación alemana más comprensiva con la libertad artística del furibundo director. Esto se traduce en lujosos escenarios de estudio y al aire libre, fotografía colorista, grandes movimientos de masas, muchedumbres nativas y teutonas con la piel convenientemente barnizada de cobre,…; elementos que recrean un aspecto de aventura old school dentro de su ostentosidad de superproducción popular.

Todo tan clásico que provoca que la cinta se perciba tan acartonada como las interpretaciones del reparto en general y de Paul Hubschmidt, protagonista, en particular, si bien quizás cabría rescatar la deslumbrante belleza y las sugerentes danzas de la estadounidense Debra Paget, ya acostumbrada a meterse en la piel de beldades exóticas en su país de origen.

            El vienés aborda una trama que resulta muy vista, poco estimulante, mediante una dirección a grandes rasgos, y pese a contar en su haber con algún acierto en la puesta en escena, sin fuerza -hecho que se evidencia especialmente en el laxo rodaje de las escenas de acción más pura-, que acaba por comprometer el interés de esas peligrosas intrigas y prohibidos devaneos amorosos que no llevan a ningún puerto, también debido a su configuración casi a modo de díptico o miniserie en combinación con La tumba india -lo que implica hasta un final con cliffhanger-.

De hecho, ambas serían exhibidas un año después como una sola bajo el título Journey to the Lost City.

Mejor hubiera sido aprovechar el filón menos accesible pero más rico que le brindaba la magia de los misterios de una India oculta, mística y crepuscular que se aproximaba a una modernización traumática e irrefrenable, con el tigre, otrora regio, salvaje e indómito, aniquilado o encerrado entre barras de acero como máximo emblema.

Prescindible.

 

Nota IMDB: 6,8.

Nota FilmAffinity: 7,1.

Nota del blog: 4,5.

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