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Operazione paura

11 Ene

“El cine es como la forja de un mago. Te permite construir una historia con tus propias manos. Me atrae la posibilidad de resolver problemas. Nada más, crear una ilusión, un efecto, desde casi la nada.”

Mario Bava

Operazione paura

Año: 1966.

Director: Mario Bava.

Reparto: Giacomo Rossi-Stuart, Erika Blanc, Fabienne Dali, Luciano Catenacci, Giovanna Galletti.

Tráiler

            Mario Bava es una de esas grandes personalidades del cine inadvertidas para el gran público, poseedor de los suficientes recursos imaginativos y creativos como para labrarse una carrera notoria en el séptimo arte tras participar en todos los escalafones de la industria, desde la dirección de fotografía y la ayuda de dirección para directores como Rossellini, Monicelli, Tourneur o Freda -el padre del horror all’italiana, de decisiva influencia en su posterior obra-; para superar las carencias crónicas de medios en sus propias películas, para ser considerado autor y personaje capital de un género “menor” y para ganarse la admiración y el reconocimiento de su influencia por parte de grandes del cine como Scorsese, Lynch, Burton o Tarantino.

Siempre ligado a un imaginario siniestro y tenebroso de cierta raigambre surrealista y romántica, terreno en el que puede aplicar toda su característica expresividad artística, Bava será considerado el fundador del terror gótico italiano (La máscara del demonio) y el iniciador del giallo, uno de los subgéneros más populares del país transalpino, del cual formula la mayoría de sus claves con La muchacha que sabía demasiado y Seis mujeres para el asesino. También sabrá trasladar sus propios códigos a otros géneros como el peplum (Hércules en el centro de la Tierra) o la ciencia ficción (Terror en el espacio, presunto germen de la futura Alien).

            Operazione paura –literalmente Operación miedo, desafortunado título que parece remitir más a una cinta de espionaje de Guerra fría- supone el retorno de Bava al terror gótico más puro, si bien con ciertos rasgos que había inoculado anteriormente a esa génesis del giallo. Un relato ambientado en la Alemania decimonónica, profunda, rural y aislada, donde se tienen lugar muertes misteriosas, villas ruinosas y malditas, hechicerías y espiritismo, venganzas de ultratumba, pueblos arrodillados ante atávicas supercherías y terroríficas leyendas a las que habrá de enfrentarse el forastero casual, representante del hombre civilizado, racional y científico que ha de enfrentarse a lo sobrenatural e inexplicable.

Una historia donde el terror surge de la contradicción entre la mirada de una niña angelical –¡niño en la vida real!- y la muerte terrible a la que se asocia -elemento de moda hoy en día, imitado hasta la saciedad-, con la investigación como guía estructural de una película en realidad supeditada a su atmósfera onírica, surrealista, bañada de perpetuos ocasos purpúreos, sombras alargadas y amenazantes que acechan en estrechos y decrépitos callejones inundados de gélidas brumas, sonidos inquietantes y sobrenaturales e imágenes trémulas y pesadillescas, con una escenografía barroca -tortuosa, agobiante- y colorista -al mismo tiempo hipnótica y turbadora- en la que tienen lugar algunas escenas de un impacto angustioso memorable –la chica descendiendo unas escaleras de caracol que parecen no acabar, el protagonista acudiendo al grito desesperado de su amada mientras persigue a su sombra en una habitación sin fin-.

            Claro que el argumento no llega a ser redondo y Bava, más allá de una pobreza de presupuesto que pasa casi totalmente inadvertida, cae en alguno de sus típicos excesos, como sus clásicos zooms centelleantes, vertiginosos. Sin embargo, su poderosa labor de dirección sumerje al espectador en un mundo fantástico y aterrador, absorbente y sabroso, en el que se respira la ambientación de los clásicos de la literatura gótica.

 

Nota IMDB: 7,1.

Nota FilmAffinity: 6,8.

Nota del blog: 7,5.

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