Archivo | 17:05

X

3 Ene

“Cuando bebo ocurren cosas.”

Francis Scott Fitzgerald

 

 

X

 

Año: 2002.

Director: Luis Marías.

Reparto: Antonio Resines, María Adánez, Esperanza Roy, Manuel Galiana, Antonio Dechent.

 

 

 

            El cine negro nunca ha sido el género más prolífico para la cinematografía española, pese a un cierto momento de esplendor en la década de los cincuenta, donde se localizan un buen número de cintas policíacas y criminales –Brigada criminal, Apartado de correos 1001, El cerco, A tiro limpio,…- y, más tarde, algo más puntualmente, en los primeros años de democracia, ya con un fuerte sustrato nostálgico como El crack.

            A inicios de milenio, coincidiendo en el tiempo con otra película de aires noir de marca española, La caja 507, Luis Marías, guionista curtido sobre todo en la comedia aunque con ocasionales entradas en el thriller, debutaba en la dirección con X, una cinta que juega con los grandes arquetipos del criminal de esencia norteamericano, pero sin resultar una imitación amanerada: los escenarios suburbanos sórdidos, insalubres y opresivos donde subsiste entre puñaladas lo más florido del lumpen patrio, la amnesia del ambiguo protagonista en lucha contra sí mismo, contra su sangre, su participación como detective en la investigación del asesinato que él mismo puede haber cometido,…

Es un despertar alcoholizado de un detective amoral, ambiguo, dipsómano, violento y homófobo ha de lidiar con la sombra de la muerte de un joven homosexual que apunta a su culpabilidad, unos gángsters cañís, el acechante naufragio de su insostenible matrimonio y una retorcida segunda oportunidad con la hermana tullida del finado en una pesadilla resacosa entre los sudores fríos y el calor asfixiante del Madrid veraniego.

            Una considerable ración de tópicos integrados con desparpajo en un argumento nacido de la pluma del propio Marías, que avanza con inteligencia y contundencia. manteniendo la intriga a un considerable nivel. Se agradece el protagonismo de un Antonio Resines feroz, temible –sigo defendiendo ante quien sea que es un magnífico actor-, el carácter que Antonio Dechent le imprime a cualquier trabajo y una notable atmósfera sucia, de vapores de alcohol y bochorno, que sobrevive a la cuestionable realización artística, cutrecilla en general, como ejemplificarían unos horrendos fundidos a blanco, la obsesión por incluir “x” de forma manifiesta en la puesta en escena o unos cuantos pasajes de la irregular banda sonora.

Bastante potable.

 

Nota IMDB: 6.

Nota FilmAffinity: 5,3.

Nota del blog: 6,5.

A %d blogueros les gusta esto: