Archivo | 17:11

Gamer

12 Dic

“Enseñazme los juegos de vuestros hijos y os mostraré los próximos cien años.”

Heather Chaplin y Aaron Ruby (Smartbomb)

 .

 .

Gamer

 .

Año: 2009.

Directores: Mark Neveldine, Brian Taylor.

Reparto: Gerard Butler, Amber Valletta, Michael C. Hall, Logan Lerman, Terry Crews, Alison Lohman, Ludacris, Kyra Segdwick.

Tráiler

 .

 .

            Una de las habituales temáticas que maneja la distopía es la preocupación por el ocio del futuro, que corre siempre parejo en sus formas y características a la progresiva pérdida de valores y deshumanización general de la sociedad, en la que el aburrimiento actual –la distopía no deja de suponer una mirada al presente desde una visión futura- se ha ido tornando un monstruo terrible, saciable solo por medio de cruentos sacrificios humanos. Así ocurre, por citar algunos ejemplos cinematográficos, en porvenires más o menos inciertos y más o menos lejanos como el de Rollerball, donde en el deporte rey el jugador verdaderamente se deja la piel en el campo; La carrera de la muerte del año 2000, donde el accidente es la meta, Perseguido, lo que sería un precedente televisivo de ésta que nos ocupa, o Battle Royale, donde los realities de casquería se llevan a cabo de manera literal bajo peregrinas coartadas demográficas.

            Aún así, Gamer quizás podría enlazarse con denuncias sociales más contemporáneas, más emparentada pues con el Asesinos natos de Oliver Stone, que arremetía contra una sociedad ávida de sangre para satisfacer sus banales necesidades de entretenimiento, servida por unos medios de comunicación que hacían del mal ajeno la base fundamental de su parrilla de programación, empleando para ello, con gran sentido irónico revelado en detalles humorísticos y distanciados, las mismas armas que aquello atacaba: la violencia gratuita y los códigos de pequeña pantalla en forma de delirante zapping.

De este modo, Gamer, producto de las mentes pensantes de Mark Neveldine y Brian Taylor, directores y guionistas al alimón y conocidos por la saga Crank -películas de acción por la acción cuyo pretexto y fin es la adrenalina-, es la recreación a gran escala de un videojuego de disparos primera persona y multijugador, en el que el mando es uno mismo y el avatar cualquier desheredado al que las deudas o una condena criminal haya abocado o bien a pegar tiros y reventar adversarios –como Kable (Gerard Butler, actor con bastante más talento para la interpretación que para la elección de papeles), protagonista del filme- o bien a ser marioneta de carne y hueso en una desinhibida, si no depravada, realidad virtual –Angie (Amber Valletta), la mujer de este-. Desde el 2D flourescente de líneas y formas geométricas de TRON, mucho ha evolucionado el asunto.

            La somera, hasta casi lo anecdótico, reflexión satírica sobre la decadencia coetánea del ocio y la insensibilidad de un mundo que vive más para esa existencia alternativa y amoral que para su día a día cotidiano y real, junto con cierta subtrama conspiranoica sobre controles mentales y servidumbre hacia un gran hermano travieso, infantiloide y multimillonario (el siempre agradable de ver Michael C. Hall, pasándoselo de lo lindo), proporciona la excusa para una cinta de cierto regusto nostálgico exploit, encadenada a un guión descerebrado, con el gamberrismo hiperactivo como principal motor narrativo –la fuga de Butler del juego-prisión es de traca, entre otras desgracias- y subordinado a la acción histérica y disparatada con regodeo en una truculencia de sangre, sudor y lágrimas destinada a agredir los sentidos del espectador –lo consigue- más que su mente a través de un mensaje que es, como decíamos, mínimo y muy secundario.

Obviamente, no se debe de tomar en serio. Pero ni aún así.

 .

Nota IMDB: 5,7.

Nota FilmAffinity: 5,1.

Nota del blog: 3.

A %d blogueros les gusta esto: