Los tres días del Cóndor

21 Nov

“Sydney Pollack hizo el mundo un poco mejor, las películas un poco mejor e incluso la cena un poco mejor.”

George Clooney

.

.

Los tres días del Cóndor

.

Año: 1975.

Director: Sydney Pollack.

Reparto: Robert Redford, Faye Dunaway, Cliff Robertson, Max von Sydow.

Tráiler

.

.

            A pesar de que sus intenciones iniciales eran las de ser actor, el legado de la obra cinematográfica de Sydney Pollack queda ligado indefectiblemente a su trabajo tras las cámaras, a obras tan reconocidas como Danzad, danzad malditos, Tal como éramos, Tootsie o Memorias de África.

            En Los tres días del Cóndor, Pollack realizaba una incursión en el por entonces pujante cine de conspiraciones y espionaje, producto del convulso mundo de la Guerra Fría, al que se añaden ciertos rasgos de compromiso de óptica progresista en la denuncia de la ambigüedad de un poder ejecutivo estadounidense enfangado aún por entonces por los lodos de Vietnam y el Watergate.

Tanto es así que la cinta muestra a un Robert Redford –actor fetiche de Pollack, cuarta de sus siete colaboraciones- como un trabajador de la CIA en plena huida tras el sangriento ataque a su unidad, destinada a la investigación de posibles conspiraciones a través de la literatura, y en donde la amenaza parece provenir más del propio bando que de agentes externos, fruto de una organización que de tan hipertrófica, secreta y opaca termina por ser caótica y chapucera hasta lo risible –menos para el protagonista, que maldita la gracia le hace-. Un hombre considerado infantiloide, desde luego poco convencional, pero que parece ser el único que conserva aún la capacidad deductiva del razonamiento humano en un mundo gobernado por la tecnología, en el que todo se deja en manos de máquinas y técnicos que pulsan botones y enlazan mensajes, sin pararse a pensar en cómo funciona el sistema, en si tiene fallas o corrupciones.

            Esta vertiente conspirativa centra el atractivo del filme –aunque no todo el peso o la intensidad que debiera-, con una intriga de base bien construida que arroja interesantes planteamientos e interrogantes sobre la agenda oculta de las políticas gubernamentales –ahí se sitúa el compromiso, sobre todo en el desenlace en el que el personaje del mercenario Max von Sydow cobra dimensiones colosales-. Falla, por el contrario, en ese encuentro romántico entre dos seres solitarios, forzado para dar cabida a la partenaire de Redford, Faye Dunaway, en un papel que encuentra difícil justificación, bastante desdibujado en su fondo y en sus acciones.

Aunque a grandes rasgos es entretenida, también se antoja como una cinta mejorable.

 

Nota IMDB: 7,5.

Nota FilmAffinity: 7,1.

Nota del blog: 6,5.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: