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Monstruos de piedra

17 Nov

“El universo no fue hecho a medida del hombre; tampoco le es hostil: Es indiferente.”

Carl Sagan

 

 

Monstruos de piedra

 

Año: 1957.

Director: John Sherwood.

Reparto: Grant Williams, Lola Albright, Les Tremayne, Trevor Bardette, Phil Harvey.

Tráiler

 

 

           La próspera serie B de inicios de los cincuenta, baluarte del cine en su lucha contra el progreso de la televisión como medio de ocio por excelencia del pueblo americano, comenzaba ya, a finales de esa misma década, a dar síntomas de desgaste en su batalla, usada en su propio perjuicio por su popularidad en la parrilla televisiva y minada por temáticas sobadas que resumían los temores de la Guerra Fría –conquista espacial, invasión alienígena, gigantismo animal– y esquemas estereotipados y repetitivos.

            Monstruos de piedra trata de dar una vuelta de tuerca a estos manidos conceptos con un argumento que hace mayor hincapié en lo científico que en lo fantástico –la monstruosidad en sus diversas formas- por medio de la proposición de un enemigo igual de destructivo que los anteriores pero más “racional”: una formación mineral extraterrestre que se expande gracias el contacto con el agua y con la absorción del silicio de todo material orgánico, encuentro que, en el caso de un humano, significa la petrificación de sus órganos.

            Obviamente, no es el monstruo más carismático del cine, hecho que toma en cuenta el director John Sherwood -habitual en la segunda unidad de producciones de serie A, director de tres películas de serie B, de las cuales esta pondrá el colofón a su carrera- y el equipo de guionistas, gente curtida en el mundo de la ciencia ficción, para centrar el peso del filme más en el proceso de investigación científica que en el terror catastrófico, con un desarrollo que, sin ser el súmmum del suspense, sí se muestra más mesurado de lo que suele ser frecuente en el género, bien trenzado en su evolución, a lo que se añade la decencia de reducir casi a lo testimonial la obligada e innecesaria subtrama amorosa.

            Al mismo tiempo, dichas características inciden en la mayor eficiencia de unos efectos especiales menos exigentes y estrambóticos –los que peor envejecen- y en unas actuaciones sencillas y correctas, acordes con el tono general de la cinta, si bien tampoco se libra de tener un par de histriónicas declamaciones mirando al infinito y cosas por el estilo.

Una película potable.

 

Nota IMDB: 6,4.

Nota FilmAffinity: 6,3.

Nota del blog: 5.

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