Seven

14 Nov

“El 73% de los asesinos en serie vota a los republicanos.”

Zack (La vida de David Gale)

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Seven

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Año: 1995.

Director: David Fincher.

Reparto: Morgan Freeman, Brad Pitt, Kevin Spacey, Gwyneth Paltrow, R. Lee Ermey.

Tráiler

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            Con una trayectoria reconocida en el mundo de la publicidad y el videoclip y con Alien³, minusvalorada película de fascinante estética que había revitalizado una saga mítica, como carta de presentación en el cine, David Fincher afrontaba con Seven la película que lo encumbraría definitivamente como director y que, además, daría pie a una revolución en el thriller policial con una fórmula luego mil veces imitada, la mayoría con escasa fortuna.

            Seven propone una nueva vuelta de tuerca a una temática, la de la caza del serial killer, que ya había tenido a principio de la década otro momento clave en su evolución con El silencio de los corderos. Aquí, el criminal es el despiadado brazo ejecutor de la integridad religiosa, que sermonea y penaliza con sangre los siete pecados capitales de una sociedad que se cae a pedazos bajo la degradación moral.

            Un fondo sólido como el acero, con una investigación narrada con bríos e inteligencia, ritmo poderoso, personajes bien trazados –el juego clásico de las buddy movies entre el veterano de vuelta de todo y el joven arrogante con ganas de comerse el mundo, con unos portentosos Freeman y Pitt respectivamente- y un gran sentido del suspense, en el que el espectador es exigido a poner de su parte, se combina con una forma magistral que hace vívida la pesadilla en lo que es una demostración del talento de Fincher tras las cámaras -con un perfeccionismo y detallismo que se extiende ya desde los magníficos títulos de crédito iniciales-, recorriendo una ciudad angustiosa y claustrofóbica castigada permanentemente por una lluvia casi apocalíptica, llena de rincones sórdidos mostrados con una fotografía enturbiada y una iluminación tenebrosa, donde yacen unos cadáveres atrozmente asesinados en los que el sutil poder de la sugerencia de una puesta en escena y dirección artística ejemplares y el manejo de una banda sonora llena de sonidos chirriantes e incómodos revuelven más las tripas que el burdo exhibicionismo gore habitual, tan gastado.

Seven es un thriller brutal, arrollador.

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Nota IMDB: 8,7.

Nota FilmAffinity: 8,2.

Nota del blog: 9.

17 comentarios to “Seven”

  1. ALTAICA 9 diciembre, 2011 a 23:23 #

    Sí, sin duda, Seven es una de las grandes películas de su época, una indiscutible obra maestra “reciente”. Espléndida crónica que suscribo en su integridad. Seven son sus títulos de crédito, ingreso formidable que no defraudan en lo que anuncian. Para mi ya una película mítica, soberbiamente contada y con un desarrollo formidable. Redonda bajo cualquier análisis y comparable a cualquier gran película del pasado. Y con un sustrato filosófica claro y demoledor, pues es esa sociedad enferma reflejada en su oscura fotografía, en su lluvia y en su deterioro psico/social la que modelan, alimentan y fecundan a semejantes monstruos o ángeles caídos. Magistral

    • elcriticoabulico 10 diciembre, 2011 a 15:56 #

      Forma y fondo complementándose a la perfección para un neonoir semiapocalíptico y terrible. Fincher sabía lo que se hacía (aunque luego entregara un mojón del calibre de El club de la lucha).
      Su gran primera reflexión social con Seven, enferma y decadente; posteriormente el fracaso en el despiece de la sociedad de fin de centuria en ese El club de la lucha (el ocultamiento de la desorientación vital en mil y una adicciones autodestructivas) y la última radiografía: sociedad de principios del siglo XXI en La red social; genialidad y preparación en lo profesional, incapacidad total en lo afectivo.
      Y, entre medias, unas cuantas películas más que reseñables.
      Ojo con la carrera de Fincher.

  2. Samuel Regueira 15 diciembre, 2011 a 17:40 #

    Una película mucho mejor que El club de la lucha. Mantiene su impacto íntegro, una de las mejores películas policiales que he podido ver (y en mi infancia no vi pocas). Sobrecogedoramente asfixiante.

    Peliculón de arriba a abajo-

  3. Dessjuest 21 mayo, 2012 a 18:14 #

    No sé, siendo una peli que me gusta creo que en gran parte es por ese final sorprendente, es de las que te dejan tan buen sabor de boca cuando la acabas que es posible que se sobrevalore el resto, como digo no es que me parezca mala, ni mucho menos, pero tampoco una pasada de película.

    Eso sí, la crítica como de costumbre, brillante.

    • elcriticoabulico 21 mayo, 2012 a 20:18 #

      En mi opinión, dejando fuera el final Seven es un gran ejercicio de estilo aplicado a una temática desarrollada con una precisión y tensión envidiables. Yo sí lo metería sin empacho alguno en la categoría de peliculón.
      ¡Un saludo!

  4. ALTAICA 29 mayo, 2013 a 14:20 #

    El club de la lucha es una deplorable película en todos los aspectos, no ya solo por sus pretendidos y buscados golpes de efecto a mayor gloria de una violencia jamás amarga y sí lastrada de impostura; es aún peor por su consideracón analítica que pretende incluso un estudio sociológico que jamás consigue y que queda como un prodigio de arrogancia. Un vacio colosal adornado de pretenciones morales y estéticas absolutametne huérfanas en sí mismas y ausentes de talento.

    • elcriticoabulico 29 mayo, 2013 a 20:40 #

      Suscribo cada palabra. La fui a ver con ganas, me hablaron muy bien de ella (es idolatrada por muchos) pero me pareció una bazofia insoportable. La primera hora me aburrí, hacia la mitad le adiviné el truco y al final sentía cierta vergüenza ajena. Tampoco ayuda que le tengo cierta manía a Edward Norton, aunque eso ya es algo personal y poco justificado.
      Antes la solía poner en el puesto más bajo de la lista de películas vistas. Las he sufrido peores, desde luego, pero como tenía que elegir una para tal honor,…

  5. ALTAICAaltaica 29 mayo, 2013 a 23:12 #

    La que tengo que ver es La red social, que según te he leído es interesante y para algunos una obra magistral. Coincido contigo en tu opinión sobre Zodiac, que pese a ser bastante obsesiva y dilatada, me sigue pareciendo una visión distinta del género, con especial atención, diría que pormenorizada hasta la extenuación, al proceso de investigación vs rigor, y es ahí donde se hace al mismo tiempo grande y original y al mismo tiempo excesiva y reiterada. Pero me gusta y diría que pese a todo es notable. Y en cuanto a El curioso caso de…, pues lo mismo que tú dices, interesante pero nada de sobresaliente y claramente sobrevalorada. Me gusta mucho su arranque mágico y de cuento extraño, casi de álbum misterioso del pasado perdido en un diván oscuro, y creo que es ahí donde debería de haber seguido desarrollándose, pues cuando se adentra en asuntos más solemnes y profundos es cuando se me hace distante y pierde fuelle. Hubiese sido un cuento especial y mágico, un nuevo cuento original y peculiar, pero…

  6. ALTAICA 30 mayo, 2013 a 09:11 #

    Me gustó mucho Edward Norton en El velo pintado, incluse creo que estuvo en la producción, y en Ilusionista, sin entrar a valorar las películas en sí. Igualmente en American History X está contenido y creíble, pues podría haber sido campo labrado para el exceso. No obstante, sí hay que decir que en muchos casos se observa flemático y distante, pero tiene presencia y oficio.

  7. ALTAICAaltaica 20 junio, 2013 a 00:48 #

    ¿Pep?, ahhhhhhhh, que eres culé. Habrás disfrutados estos último años, sin duda. Enhorabuena. Yo también lo he hecho aun siendo fanático seguidor del Real Madrid, pues el fútbol que nos ha regalado el Barça ha sido de dibujos animados. Un mecano milagroso. Ahora bien, hoy la liga de baloncesto ha sido nuestra.

  8. Deckard 17 junio, 2019 a 12:26 #

    Bueno. Efectivamente, “Seven” es una de las últimas obras maestras del cine contemporáneo. Cuando se estrenó, yo tenía un amigo que entonces empezaba a desarrollar una incipiente carrera como guionista profesional, que criticaba el sobresaliente guión de Andrew Kevin Walker, acusándolo de tramposo, pedante y efectista, e incluso se regodeaba en señalar sus fallos a su juicio evidentes. En realidad, este era un claro caso del refrán “dime de qué presumes y te diré de qué careces” porque mi (ex)amigo así tan solo mostraba de manera un tanto patética un complejo evidente de inferioridad y una patética incapacidad para reconocer un libreto de tan evidente calidad. Si bien es cierto que Walker hace multitud de referencias literarias y cinéfilas cultas (Milton, Dante, John Doe, Hemingway, Somerset Maugham, los grabados de Doré, etc…..), todas ellas vienen perfectamente a cuento, y están en sintonía con las agudas intenciones de este soberbio thriller. Ninguna de estas alusiones está metida con calzador. Para nada. De alguna manera, lo que el guión viene a subrayar de manera acertada es que la Semila del Mal en el hombre no tiene nada que ver tan solo con los vicios contemporáneos de la agitada vida urbana, sino que es algo que viene desde el principio de los tiempos. El hecho de que el agente Somerset tenga esa sabiduría enciclopédica sobre la cultura clásica no hace más que añadir carisma al papel interpretado con su habitual sobriedad por Morgan Freeman. Y acentúa su contraste con su “pareja de baile”, un joven e inmaduro detective, que, como buen chico americano, todavía alberga en su cabeza la fe en el buen fondo que tiene todo ser humano, y en que su trabajo consiste en atrapar a los malos para que los buenos puedan seguir pastando en los verdes prados del nuestro particular paraíso terrenal..Todo ello en el hostil entorno de una Nueva York apocalíptica casi siempre mojada por una lluvia fétida al estilo del Los Angeles de la mítica “Blade Runner” (Guillermo del Toro le acusó de buen rollo personalmente a Fincher de haberle plagiado la idea a Ridley Scott) El contraste entre un escéptico y amargado Freeman y un enérgico y más optimista Pitt añade a su relación y a la película una adecuada paleta de colores a sus papeles que enriquece el eterno debate sobre la disputa entre el Bien y el Mal, un tema nuclear en “Seven.” Al final, la confrontación con un personaje que se diría por su maquiavélica inteligencia tan solo enfocada para hacer el Mal,que es un ser del que se podría decir que es la misma encarnación humana de Satanás (un casi siempre genial Kevin Spacey), dejará en evidencia que el agente Somerset tenía razón y que el Infierno no existe solo en la imaginación humana o en la ideología e iconografías cristianas El infierno está aquí mismo. Vivimos en él. Pitt (una vez mas, la eterna cuestión) pierde la inocencia, y tiene que resignarse a ser un zombi en vida.

    Ya sé que no te gusta, Travis, esto de destripar la película a los lectores. Así que advierto que ahora viene un pequeño spoiler. Ahí va. Quedais avisados. Al final, la voz en off del agente Somerset (Freeman) enuncia la siguiente cita literaria: “Como decía Hemingway. El mundo es un buen lugar por el que merece la pena luchar. Estoy de acuerdo con la segunda parte.” Es de “Por quien doblan las campanas” (la clásica obra del Nobel americano sobre la Guerra Civil española). Si bien, al principio de la película el personaje de Pitt hubiera estado completamente de acuerdo con esta frase, y el de Freeman hubiera renegado de ella en su totalidad, parece que, al final, el escéptico agente Somerset, en virtud de la trágica deriva de su compañero , parece haber aprendido la lección de que luchar contra los malos también es algo por lo que, efectivamente, merece la pena vivir y luchar.

    Un saludo.

    • elcriticoabulico 17 junio, 2019 a 14:49 #

      Seven es para mí un ejemplo de cómo el texto y la imaagen pueden combinarse para crear una mezcla explosiva. Sí suelo ser relativamente escrupuloso con la coherencia de los guiones, pero luego la verdad es que en tramas complicadas luego no termino de saber si me han engañado o no y me tengo que mover por intuición. En Seven acepto la trama, aun teniendo en cuenta ese clásico de que al malo se le permite una habilidad casi sobrehumana para ejecutar sus retorcidos planes. En cualquier caso, las veces que la he visto me ha convencido siempre. E impactado.
      Y, por favor, mejor llámame Víctor, que eso de Travis me suena muy raro jeje.
      ¡Un saludo!

      • Deckard 17 junio, 2019 a 17:28 #

        Don’t worry, Víctor. Mejor, como tú dices, normalizamos así nuestra relación. Porque a mí tampoco me convenía eso de ir diciendo “Conozco a Travis Bickle” No fuera a ser que apareciera la pasma a la puerta de mi casa para registrarme…. Risas.

        Eso que tú dices sobre los argumentos inverosímiles y retorcidos es muy cierto. Es algo que está ahí desde las raíces del thriller. Desde Agatha Christie y Conan Doyle. Incluso desde Poe. Yo creo que tiene un poco que ver con que en el arte y el cine nos gusta ver a gente más lista que nosotros y, claro, cuando vemos a Holmes, Poirot, Marple o Marlowe desentrañar tramas hiperenrevesadas nos quedamos boquiabiertos. Pero en la realidad, aunque los detectives son muy inteligentes y deductivos, todo se parecerá ahora más bien a lo de CSI. Por cierto. No se si sabes que cuando la serie estaba más en auge, la policía científica de medio mundo en una ocasión se quejaba de que los guiones reflejaban tan bien sus métodos de trabajo que era peligroso porque daba pistas a los delincuentes sobre cómo evitar dejar rastros o pistas.

        Y sobre guiones enrevesados, hay una anécdota graciosa sobre “El sueño eterno” de Howard Hawks
        Como sabrás, Bogart interpretaba a Philip Marlowe en una de las mejores novelas sobre este personaje de Raymond Chandler. Pues bien. Se conoce que Hawks estaba discutiendo en el rodaje con alguien sobre quien había asesinado a un personaje. Como no se ponían de acuerdo acabaron llamando al propio Chandler. Y este les dijo: “Le mato Rogers” Y ellos contestaron:” imposible. Rogers moría tres capítulos antes. del segundo asesinato. Es imposible que lo hubiera matado el” A lo que Chandler contesto: “Entonces no se quien mato a Rogers”
        Es decir, que ni el propio autor de la novela se preocupaba de la falta de lógica de su trama. Y Hawks se hizo muy consciente de todo ello durante el rodaje de esta película. Llegó incluso a afirmar: “Nunca más me preocuparse de ser lógico. A partir de ahora me preocúpate tan sólo de hacer escenas que funcionen”

        Una gran lección. No te parece?

        Un abrazo.

        • elcriticoabulico 19 junio, 2019 a 14:09 #

          Sí señor, eso que dice Hawks suelo tenerlo bien presente… a no ser que me dé cuenta de que las cosas no encajan. Lo de El sueño eterno es paradigmático. De hecho tengo por ahí la novela, a ver si me la leo…

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