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Plácido

6 Nov

“Berlanga metió un puño en mi corazón y lo arrancó de cuajo, mientras con la otra mano me hacía burla. Y yo me reía, y lloraba, en el cineclub de la universidad, y no sabía que esa película, Plácido, me acompañaría en sueños toda la vida. Los rostros de sus actores, José Luis López Vázquez, Manuel Alexandre y tantos otros, serían mi familia para siempre.”

Álex de la Iglesia

 

 

Plácido

 

Año: 1961.

Director: Luis García Berlanga.

Reparto: Cassen, José Luis López Vázquez, Elvira Quintillá, Manuel AlexandreMari Carmen Yepes, Amelia de la Torre.

 

 

            Luis García Berlanga, surgido como uno de los renovadores del cine español de la posguerra, se convirtió paso a paso, película a película, en el mejor analista de la idiosincrasia de un país y un pueblo que atravesaba sus horas más negras y, más tarde, un aparente despertar a la civilización. Lúcido retratista de sus inquietudes, sus miedos ancestrales, sus anhelos, sus esperanzas y sus miserias blandiendo la risa, ácida y amarga al mismo tiempo, como precisa y afiladísima arma, la mayoría de las veces más sanguinaria y dolorosa que el dramón de corte neorrealista que surgía en otros ambientes.

            Plácido compite con Bienvenido, Mister Marshall y El verdugo como opus magna del valenciano, quizás con aún mayor relevancia internacional producto de su nominación al Oscar y a la Palma de Oro. En colaboración con Rafael Azcona, uno de los más importantes guionistas de la piel de toro, Berlanga recorre toda la sociedad española, concentrada en un pequeño pueblo en el que se organiza por Nochebuena un desfile y subasta de estrellas de cine y una cena de caridad con pobres –como proponía por aquel entonces el piadoso régimen de Franco-, una traslación en la que el cuentecillo navideño se convierte en un camarote de los Hermanos Marx recorrido a fuerza de planos secuencia y en el que todo el mundo aboga por el sálvese quien pueda, sin espacio para una solidaridad y humanidad reducida a la postal por aquello del qué dirán. Una maraña caótica para representar a la España de la hipocresía y la apariencia, de la perpetua moral famélica de posguerra, cainita, clasista, siempre cateta, ignorante y provinciana tenga la educación y los caudales que tenga.

            Berlanga no concede respiro mediante un guion y una realización portentosos, una obra de ingeniería al servicio de una feroz mordacidad –lo que no excluye a su vez una sensación de profunda tristeza- que castiga a un pueblo que parece anclado, incapaz de superar sus atávicos complejos, poblado de personajes reconocibles, veraces, vivos, a veces despreciables, a veces adorables, casi siempre desgraciados, ahogados por un entorno inclemente, y bordados por un reparto impagable –qué poco se ha reconocido a ese pequeño gran actor, José Luis López Vázquez, estricta imagen del español medio-.

Un clásico.

 

Nota IMDB: 8,4.

Nota FilmAffinity: 8,3.

Nota del blog: 8,5.

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