Odio en las entrañas

25 Oct

“En realidad no tenía intención de ser actor. Más bien caí en ello. Luego he tenido una buena carrera, he conseguido hacer reír mucho. No sé si eso es como para estar satisfecho, pero desde luego ha sido mejor que picar carbón en la mina.”

Harry Morgan

 

 

Odio en las entrañas

 

Año: 1970.

Director: Martin Ritt.

Reparto: Richard Harris, Sean Connery, Samantha Eggar, Frank Finlay, Anthony Zerbe, Anthony Costello.

Tráiler

 

 

            Martin Ritt había dado comienzo a una prometedora carrera como realizador en la televisión norteamericana en la década de los cincuenta hasta que la caza de brujas del senador McCarthy consideró pernicioso para el país su militancia izquierdista, lo que le llevó a ser incluido en una de las tristemente famosas listas negras –hecho que más tarde trasladaría a la pantalla en La tapadera-. Con el tiempo, la ignominia acabó por sucumbir ante su propio peso y el cine de Hollywood vio nacer a una nueva hornada de autores procedentes de ese mundillo televisivo, conscientes de su capacidad para defender con su obra las libertades sociales esenciales de un país que había puesto en cuestionamiento y perseguido su esencia misma. Es la denominada generación de la televisión o generación del compromiso. Ritt sería uno de sus miembros más destacados.

A pesar de que aún en los sesenta su cine iría más ligado a encargos y adaptaciones literarias, en la década posterior Ritt empezaría a cimentar las bases de una sólida carrera en la que su compromiso social, firmemente posicionado en un discurso de izquierdas, comprometido con cuestiones como las injusticia y desigualdad o el racismo, en clave presente o histórica, sería una de las claves de su obra.

             Precisamente Odio en las entrañas abre su filmografía en los setenta, una cinta que refleja los conflictos mineros de la Pennsylvania del siglo XIX desde el punto de vista de un detective de la policía de origen irlandés (Richard Harris)  que ha de desemboscar a la banda de los Molly Maguires, inmigrantes irlandeses que actúan con el sentido original de la mafia: como una organización que vela por una población indefensa ante el sistema, garante de su seguridad incluso con métodos que violan lo legal controlando todo, desde el voto común o la solidaridad comunitaria hasta su protección física frente a los abusos. Un conflicto minero que tenía precedentes cinematográficos en el incipiente y truncado cine social norteamericano de los cuarenta (Qué verde era mi valle, ambientada en terreno británico, eso sí) y aún durante los tiempos más crudos del mccarthismo (La sal de la tierra, de las películas más valientes de la historia desde su misma concepción).

             Odio en las entrañas juega con esas dos vertientes, la de las duras condiciones de unos inmigrantes que conforman la esencia de un país de aluvión y que han visto frustrado una y otra vez esa promesa de sueño americano –el personaje de Harris representa plenamente esta idea, parte de un sistema que solo le ha aportado decepciones y que le exige la traición a sí mismo, a lo que es, como única esperanza de progreso-, junto con la premisa de la sacrificada y escasamente recompensada vida de unos mineros explotados para arañar el carbón de las entrañas de la tierra, unas condiciones que solo pueden derivar en la rabia más profunda, en la cólera y el rencor ante ese mismo sistema indiferente en el que no se reconocen ni la justicia ni ningún otro valor que merezca llamarse humano, personificado en unos esbirros –la policía- igual de deshumanizados, sin empatía hacia sus semejantes.

             No es este un filme que caiga en las redes fáciles del infiltrado que acaba compartiendo lucha con aquellos que estaba consignado a detener, sino que maneja hábilmente, sin caer en el artificio barato, las emociones y circunstancias de sus personajes, que evolucionan sin traicionarse, con una narración sin aspavientos, rodada con buen pulso y elegancia e impulsada por las grandes actuaciones de dos actores del tamaño de Richard Harris y Sean Connery, quien comenzaba a despegarse de James Bond.

 

Nota IMDB: 6,8.

Nota FilmAffinity: 6,8.

Nota del blog: 7,5.

7 comentarios to “Odio en las entrañas”

  1. plared 26 octubre, 2011 a 04:52 #

    Por lo que cuentas, parece una mezcla entre la puerta del cielo y una novela de Zola. La vere, pinta bien la pelicula

    • elcriticoabulico 27 octubre, 2011 a 19:50 #

      Yo por lo menos la disfruté bastante. Entretenida y con cierto toque social como es propio de Martin Ritt. Espero comentarios futuros. Saludos.

  2. plared 31 octubre, 2011 a 22:30 #

    En efecto una película bastante agradable. Me gusto en especial el tratamiento que da sobre el tema, aunque me da que no ha envejecido muy bien. Quizas el color o la forma que toma la película, pero no es de las que el tiempo las hace mejorar. Eso si..Richard Harris, impresionante

    • elcriticoabulico 31 octubre, 2011 a 23:44 #

      Es posible que haya perdido fuerza con el tiempo, aunque a mi tampoco me dio la impresión de envejecida.
      Cada vez voy viendo más películas de Richard Harris y sí, me parece un actorazo injustísimamente olvidado, casi más famoso por sus constantes borracheras y demás (que no evitaban que brillara con luz propia en pantalla). Creo que no se le ha reconocido lo suficiente.

  3. ALTAICA 1 febrero, 2015 a 23:20 #

    Yo la acabo de recuperar en tv, pues la vi hace muchísimos años (de hecho la tuve grabada en video en mi ya extinta videoteca) y la verdad es que me parece una película casi sobresaliente. No hay aspecto que no esté tratado con un detallismo y veracidad impresionantes. Una pequeña joya que en su día no me lo pareció tanto. Tal vez lo único que rechina algo son los espléndidos y eruditos diálogos entre mineros, no por su enorme calidad y sí por su encaje sociológico. La ambientación es fantástica, la tensión sin descanso, las interpretaciones de bandera, pero lo mejor es la manera que afronta el drama político social, de forma creíble y directa, sin sectarismos. Una película realmente brillante y sin fisuras a redescubrir como tú has hecho. Un saludo.

  4. ALTAICA 1 febrero, 2015 a 23:29 #

    Por cierto, ¿podría ser la mejor película de Ritt? Revisada hoy y en base al puñado de películas que le he visto, yo diría que sí.

    • elcriticoabulico 2 febrero, 2015 a 13:33 #

      Me habían hablado de ella con cierto recelo, pero recuerdo haberla disfrutado mucho. Me pareció cine de calidad, además de una obra fluida y amena. Lo de los discursos elevados lo permitimos como licencia dramática, sobre todo si demuestran esa buena conciencia social. En cuanto a la pregunta, no sé si será la mejor de Ritt. De momento es la que más me ha gustado de las que he visto suyas.

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