Cartas desde Iwo Jima

22 Sep
“Estamos aquí para defender esta isla al límite de nuestra fuerza. Debemos dedicarnos a esa tarea enteramente. Cada uno de tus tiros debe matar a muchos americanos. No podemos permitirnos que nos capturen el enemigo. Si sobrepasan nuestras posiciones, tomaremos bombas y granadas y nos lanzaremos debajo de los tanques para destruirlos. Infiltraremos las líneas del enemigo para exterminarlo. Ningún hombre debe morir hasta que él haya matado por lo menos a diez americanos. Acosaremos el enemigo con acciones del guerrilla hasta que el último de nosotros haya fallecido. ¡Viva el emperador!”

Tadamichi Kuribayashi

 

 

Cartas desde Iwo Jima

 

Año: 2006.

Director: Clint Eastwood.

Reparto: Ken Watanabe, Kazunari Ninomiya, Tsuyoshi Ihara, Ryo Kase, Shidou Nakamura.

Tráiler

 

 

             Cartas desde Iwo Jima cierra el díptico sobre la famosa batalla de Iwo Jima, perteneciente a la campaña del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial, iniciada por Clint Eastwood con Banderas de nuestros padres, a la que complementa a la perfección con el ofrecimiento, en este caso, del punto de vista de los aguerridos combatientes nipones.

             La película, con historia y guion de la japonesa Iris Yamashita en colaboración con Paul Haggis, habitual de Eastwood y ya presente en la primera parte, basándose en el libro original que recopila las misivas del general Tadamichi Kuribayashi, también protagonista del filme, se centra casi en exclusiva en el momento previo y en el desarrollo de la defensa de Iwo Jima, apenas con los saltos temporales que estructuraban la anterior.

            La película pone rostro humano al aterrador enemigo que acribillaba sin piedad a los valientes marines de Banderas de nuestros padres. No son más que otras víctimas de la locura de la guerra, muchachos en defensa de su país sometidos a una dirección incompetente e incapaz y encadenados a estrictos códigos de honor que exigen vencer o morir, que no dejan otra opción que entregar la vida en sangrienta ofrenda por la dudosamente legítima causa superior; hechos que el recién llegado general Kuribayashi (Ken Watanabe, tan acertado como siempre) tratará de suavizar con la mayor carga de humanidad y racionalidad posible ante la oposición de no pocos de sus compañeros de cuartel, más tradicionales e intransigentes.

Es el retrato de unos jóvenes que sobreviven a la insoportable tensión que anticipa una batalla perdida de antemano, el horror latente, hombres sostenidos por el fatalismo estoico de quien se sabe muerto, la tranquila desesperación de que, pese a la más que probable inutilidad de su sacrificio extremo, es lo único que pude y debe hacerse. O no.

            Cartas desde Iwo Jima es una cinta más difícil que Banderas de nuestros padres, con una igualmente elegante y efectiva puesta en escena, marca de la casa de un narrador clásico, sobrio y que siempre sabe supeditarse a la historia en cuestión como Clint Eastwood; un mejor en el manejo de las emociones de sus personajes, a pesar de que estos tampoco terminen de ser demasiado complejos y, por otra parte, la duración del filme se antoje excesiva.

 

Nota IMDB: 8.

Nota FilmAffinity: 7,5.

Nota del blog: 6,5.

4 comentarios to “Cartas desde Iwo Jima”

  1. Dessjuest 16 mayo, 2012 a 15:11 #

    Bueno, debo decir que esta me gustó bastante más que la de “Banderas de Nuestros Padres”, que a mi juicio pierde mucho con el tema de venta de bonos y demás, es más, no se me hizo para nada larga, mucho menos pesada claro, cierto es que Eastwood es de los directores actuales que más me gustan, pero creo que aquí hizo todo un peliculón.

    Porque para mí como película tiene pocas pegas, salva enseguida el muro del idioma y los subtítulos, ni te acuerdas de estar viéndola en japonés, hace bastante amena toda la historia previa a la batalla en sí y hace bastante bien las escenas de combate.

    Otra cosa es lo que ya no es en sí misma la peli, el mostrar a los japoneses como los muestra, dándoles un matiz más de patriotas que de lo que realmente eran, víctimas de un sistema político criminal y fanático, sí que muestra cosas de estas, pero poniéndose un poco a mitad de camino.

    Por no hablar de que obvia todo lo que sucedió en la isla a partir de que la batalla acabó, con esos japos escondidos aun en las cuevas pasando las de Caín precisamente por el fanatismo de sus mandos, mucho después de la famosa carga a lo banzai del general y sus últimas tropas, que por supuesto no eran las últimas realmente.

    Es más, uno hubiera deseado que ya que Eastwood pretendía dar cara a los japoneses de la II Guerra Mundial hubeira elegido otro escenario que hubiera dado más juego, como Okinawa, pero ya digo que esto es fuera de la peli en sí misma.

    Saludos mozo.

    • elcriticoabulico 16 mayo, 2012 a 18:01 #

      Siempre ha llamado mucho la atención la concepción de la lucha del Japón durante la Segunda Guerra Mundial, ese fanatismo anacrónico, tan incomprensible. También ellos se preguntaban cómo eran capaces los soldados británicos a sobrevivir a la vergüenza del cautiverio. Mundos extraños…

  2. kaldina 10 diciembre, 2015 a 03:16 #

    😥 La volví a ver, esta peli es muy triste.

    • elcriticoabulico 10 diciembre, 2015 a 17:05 #

      Clint es un tipo sensible cuando quiere… Y en otras, un hijodeperra peligroso.

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