La tapadera

5 Sep

“El principal logro del senador McCarthy ha sido el de confundir a la opinión pública entre las amenazas internas y externas del comunismo. No debemos confundir disenso con deslealtad. Debemos recordar siempre que una acusación no es una prueba y que una condena depende de la evidencia y del debido proceso de la ley. No caminaremos con miedo, el uno del otro. No seremos conducidos por el miedo hacia una era de sinrazón.”

Edward R. Murrow

 

 

La tapadera

 

Año: 1976.

Director: Martin Ritt.

Reparto: Woody Allen, Andrea Marcovicci, Zero Mostel, Michael Murphy, Herschel Bernardi.

 

 

 

            La caza de brujas perpetrada por el senador McCarthy en el mundo del arte y el espectáculo de inicios de la década de los años cincuenta, la del temor a la hegemonía soviética en el mundo, la del terror al holocausto nuclear, la de la paranoia del red scare, se cobró entre sus víctimas a Martin Ritt, primero actor, luego profesor del Actor’s Studio, hombre de marcado compromiso político y social que no pudo acceder a la realización hasta pasada la ignominia.

Es entonces cuando, sin renunciar a esa citada conciencia sociopolítica, integra la denominada Generación de la TV o Generación del Compromiso estadounidense, siempre reflexiva hacia los problemas de la sociedad de su tiempo y de extracción artística del mundo de la boyante pequeña pantalla estadounidense de los cincuenta. Después de acometer problemáticas como las luchas sindicales (Odio en las entrañas) o el racismo sufrido por la comunidad afroamericana (La gran esperanza blanca, Sounder, Conrack), Ritt se decidía a rememorar la vergüenza de sus años de persecución junto con un guionista, Walter Bernstein, y unos actores, Zero Mostel, Herschel Bernardi, Lloyd Gough y Joshua Shelley, con conocimiento de causa, puesto que también habían sufrido el acoso en sus propias carnes.

            Fruto de ello nace La tapadera, película que expone el panorama artístico de tiempos de la caza de brujas desde la piel de un farsante don nadie (Woody Allen) contratado por un amigo, guionista de televisión en la lista negra –imagen del propio Bernstein, como serán también de inspiración real los otros dos escritores que se unen al proyecto-, para que firme por él sus libretos. Un entorno en el que predomina el miedo, la indefensión ante el fanatismo de unos censores guardianes del más rancio y equivocado patriotismo –cómo ha de ser si no-, de pensamiento errático, ilógico, que rinden culto a la presunción de culpabilidad de todo aquello que pueda sonarles remotamente susceptible de estar contagiado del comunismo.

             Tamizada por un fino sentido de la ironía que no rebaja en absoluto lo pavoroso del argumento -como en esa contraposición en los magníficos títulos iniciales entre la felicidad inane y plastificada del American way of life y el terror militarista y atómico de la época-, La tapadera desenmascara cómo la más terrible estupidez queda libre a sus anchas desencadenada por la irracionalidad y el miedo, una situación que no deja fuera a nadie por apolítico, amoral o despreocupadamente hedonista que sea, como ese personaje encarnado por un Woody Allen –quien tampoco ha ocultado nunca su preocupación por temas similares, envueltos siempre en su acidísimo sarcasmo para nada inocente- en una de sus escasísimas participaciones exclusivamente como actor.

Hay cosas que conviene no olvidar.

 

Nota IMDB: 7,3.

Nota FilmAffinity: 7,1. 

Nota del blog: 7.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: