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La legión invencible

23 Ago

 “Yo no actúo. Reacciono.”

John Wayne

 

 

La legión invencible

 

Año: 1949.

Director: John Ford.

Reparto: John Wayne, Joanne Dru, John Agar, Ben Johnson, Victor McLaglen.

Tráiler

 

 

           Consolidados como paradigma del western clásico, el tándem John Ford-John Wayne abordaba una cinta con el estilo de los viejos tiempos, del western fundacional, el de la conquista heroica de las tierras indómitas salvajes por el esforzado hombre blanco, el de la epopeya de la creación de una nación, aunque con el filtro propio del director y ya cierto tono crepuscular, que acompaña a la épica de una historia humana como es la de su protagonista, el capitán Brittles (impagable interpretación de Wayne, de lo más destacable del filme), un veterano militar al borde de su retiro.

            Para ello, Ford sitúa el relato en los turbulentos días posteriores al descalabro del general Custer –héroe bastante dudoso por otra parte- y su Séptimo de Caballería en Little Big Horn, con unos belicosos indios en pie de guerra que amenazan la precaria estabilidad de la conquista de las nuevas tierras y el progreso del Destino Manifiesto. Es en ese contexto en el cual aparece la columna de caballería dirigida por Brittles, con la misión de proteger las colonias vecinas y transportar con seguridad a las mujeres del fuerte hasta la próxima diligencia.

            La legión invencible presenta muchas de las virtudes de las cintas de John Ford, un director que sabía combinar como pocos el espectáculo y el entretenimiento puro con el tratamiento y el cuidado en los personajes, bien definidos, con pasado a sus espaldas, honorables y entrañables a partes iguales y que llevan a cabo la acción de la película –aquí algo rutinaria a mi parecer- no como héroes más allá del bien y del mal sino como personas corrientes, como son el protagonista, con su historia llena de nostalgia y sentimiento -sin duda, lo mejor de la función-, y su fiel ayudante, el rudo pero leal y adorable sargento Quincannon que sirve para introducir el contrapunto cómico, interpretado por otro habitual de Ford, antecesor en el puesto de John Wayne, el británico Victor McLaglen.

Unos relatos en los que conviven la gloria y la épica con el humor y el amor, en este caso por medio de un romance algo impostado y carente de fuerza con la disputa de la bella y decidida –aunque fuera tachado de misógino, el cine de John Ford está siempre poblado de mujeres de marcada personalidad- señorita Dandridge (Joanne Dru) y dos de los lugartenientes de Brittes.

En mi opinión, no es de las más estimulantes del maestro.

 

Nota IMDB: 7,3.

Nota FilmAffinity: 7,7.

Nota del blog: 6.

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