La noche de los muertos vivientes

17 Ago

“ – Gracias a Dios que no nos convertimos en zombis descerebrados.

  – Sssh… la Tele.

  – …Hombre. Cae. Gracioso.”

Homer Simpson (Los Simpson, Especial noche de brujas III)

 

 

La noche de los muertos vivientes

 

Año: 1968.

Director: George A. Romero.

Reparto: Duane Jones, Judith O’Dea, Karl Hardman, Marilyn Eastman, S. William Hinzman.

Tráiler

 

 

           El poder de la televisión como principal medio de ocio del americano medio provocará que la década de 1960 sea un tiempo de experimentación, renovación u ocaso de la mayoría de los géneros cinematográficos, que habrán de procurarse nuevos códigos y formas capaces de atraer la atención de unos espectadores seducidos por la gratuidad y fácil disponibilidad de la pequeña pantalla.

La ciencia ficción y el terror tenderán, como ya habían anticipado las producciones de la factoría Hammer, a buscar el impacto en el público tornando lo repugnante y desagradable, todo lo que anteriormente se había omitido para salvaguardar la integridad moral del ciudadano, en espectáculo. La sangre y las vísceras.

De este modo, la serie B enfocará su atención en un público sobre todo joven y difícil de sorprender, ávido de morbo sangriento, de muertes descritas hasta el último detalle. La noche de los muertos vivientes será uno de los hitos de este proceso.

            George A. Romero revolucionaba la serie B americana y el cine en general con un presupuesto pírrico que tomaba como elemento terrorífico un recurso hasta entonces no demasiado explotado como son los muertos vivientes, más bien tratados hasta entonces como instrumento de terrores a mayor escala como la brujería y el vudú, si bien a su vez se puede rastrear una gran influencia de un monstruo del Hollywood clásico como la momia, que en el fondo no deja de ser el mismo concepto de criatura, mezclado con otras películas entonces recientes e innovadoras a su manera como El carnaval de las almas o El último hombre sobre la Tierra, como reconocerá su propio creador, que ahora daba un papel central a estos seres venidos del Más Allá, cuyo único poder, en cierto modo de gran capacidad sugestiva y metafórica, proviene tan solo de que forman mayoría. Son en realidad seres de apariencia grotesca, torpes, eminentemente estúpidos y, en definitiva, sin nada especial (por ahora). Es decir, muy normales, muy propios de la sociedad de masas.

            Como suele suceder, estas obras transgresoras, modernas, son las primeras en caducar, imitadas hasta la saciedad, superadas ampliamente en aquellos puntos en los que basaban su capacidad de sorpresa, en este caso dejadas atrás para unas nuevas generaciones que sobrevivirán a mil y un holocaustos gore en sus múltiples variantes y a no pocas parodias sobre el tópico en cuestión, dentro de lo que será uno de los principales y más sólidos subgéneros dentro del mundo del horror.

            Claro que, revisitando estas nuevas versiones, uno se da cuenta de la habilidad de Romero para crear la inquietud de casi la nada, para saber conjugar la atmósfera de tensión latente y el espanto antropófago exhibicionista con un pulso narrativo envidiable, no perdiendo de vista en ningún caso su propia identidad de serie B y sus limitaciones, sin renunciar a ese agradable regusto trash ni a la capacidad satírica típica de estos pequeños productos artesanales, patente en un final tan irónico como acertado.

            Una cinta que fundaría todo un subgénero, aportando todas las claves y arquetipos que perviven en la actualidad, y en el que su director quedaría encasillado a voluntad propia.

 

Nota IMDB: 8.

Nota FilmAffinity: 7,1.

Nota del blog: 6.

12 comentarios to “La noche de los muertos vivientes”

  1. Samuel Regueira 17 agosto, 2011 a 15:29 #

    Creo que ‘La noche de los muertos vivientes’ instaura un subgénero que como tal es bastante lamentable grosso modo, pese a que distintas películas tienen una fuerza interior evidente. Romero inicia aquí una saga progresivamente decadente (pese a que ‘La tierra…’ tiene cierta gracia y ‘Dawn of the Dead’ no es mala) después copiada, saqueada, fusilada y plagiada hasta el hartazgo.

    Pero estamos analizando ‘La noche…’ y creo que es una película que para nada envejece al paso del tiempo, que conserva su impacto y que tiene ese ligero matiz sociopolítico que quieras que no te aleja del desagradable festival de tripas (por cierto, aquí bastante limitado).

    Imprescindible verla para ostentar el título del cinéfilo, uno de los títulos más justamente míticos de la historia del cine. Su pobreza de medios no significa pobreza de ideas, y le da aún más mérito si cabe a toda su celebridad. Un diez de diez.

    • elcriticoabulico 17 agosto, 2011 a 16:08 #

      El argumento era un duro escollo para alguien a quien ni le hacen demasiada gracia las películas de terror en general, ni las de zombis en particular. Siempre me han parecido los monstruos más chapuceros del mundo. No es que haya que buscarle lógica a estas cosas pero… ¿porqué siempre sale población de mediana edad de las tumbas? ¿qué punto de putrefacción te impide renacer a la vida como honrado zombi de a pie? ¿dónde están los viejos desdentados y, por tanto, incapaces de contagiarte nada? ¿Cómo pueden atraparte unos tipos que andan como si tuvieran los pies planos y dolor de riñones? ¿por qué? ¿por qué?
      Shaun of the dead (ojo, final) ofrece tratamientos bastante más lógicos para unos zombis que no deberían ser difíciles de contener.
      Aún así, lo dicho; simpática interpretación en clave social y buen hacer de Romero tras la cámara, casi da pena que luego se volviera monotemático. Al fin y al cabo, el 90% de todos los zombis posteriores no dejan de ser remakes con más o menos variaciones de ésta.

  2. ALTAICAaltaica 5 junio, 2013 a 23:46 #

    Siempre la recordaré como un clásico y una de las mejores del género de terror que poco me suele gustar. Básica y angular para, como bien dices, todo un cine posterior y creadora en tal sentido de caminos y veredas.

    ¿Tus preguntas? no pueden tener respuesta y me recuerda a cuando siempre digo que ¿cual es el motivo por el que nunca se aparecen vírgenes en cerros a notarios, inspectores de Hacienda o ingenieros aeronáuticos? Las zancadas de los zoombies son largas como la sombra de los cipreses y su edad depende de la fecha de caducidad, como la de los yogures, así como el punto de descomposición es inversamente proporcional al punto de cocción. Creo que todo queda en que no sientes afecto por estas criaturas que tan solo buscan su lugar en el mundo y que tú, con tu inmisericordia, abandonas al ostracismo sepulcral.

    • elcriticoabulico 6 junio, 2013 a 01:06 #

      Vaya, ahora hasta me siento mal. Una cosa hay que reconocerle a Romero: su honestidad a la hora de que el zombi, por mucho que se diga o se haya hecho posteriormente, no es más que un elemento intrascendente y casi inofensivo del escenario. En las películas de Romero, el malo sigue siendo el hombre.

  3. ALTAICAaltaica 6 junio, 2013 a 01:30 #

    Magnífica reflexión. Por cierto mi padre decía de estas películas que eran auténticas “gilipolleces”, y las de posesiones diabólicas que él le quitaría esa angustia demoniaca con un par de bofetadas. Yo, en muchas, pienso igual y por eso este cine de terror no me suele gustar, pero la de Romero siempre la recordaré como especial.

    • elcriticoabulico 6 junio, 2013 a 12:02 #

      A mí me sucede lo mismo, es posiblemente el género que menos me interesa. No logro encontrarle la gracia.

  4. kaldina 3 julio, 2013 a 17:41 #

    Ay que chistoso!! Yo requete amo las pelis de zombis, y los libros de zombis y los juegos de video, la ropa, los dibujos, los cuentos, las fotos, las teorías de conspiración, los comic, los disfraces (Creo que me he disfrazado de zombi los últimos 4 años).

    La evolución que ha tenido el género, no sólo en la parte visual, también a nivel de relato me parece fascinante. Es la mejor forma de evidenciar todo el cúmulo de paranoias que han azotado a la humanidad desde que se creo el género… Además esa peli de “I walk whit a Zombie” es fantástica, y la de Muertos vivientes 3 es mi favorita de todos los tiempos (Amor y tripas, no debe haber nada mejor)… Y no les parece que Jason, de viernes 13, es el zombi más extremo que existe?… El comic de The walking dead es asombroso, es el batman del mundo zombi. Aunque entiendo que, como en todo lo bueno, abunda la porquería, la peor que he visto, zombis nazis y otra japonesa que no recuerdo como se llama….

    • elcriticoabulico 3 julio, 2013 a 23:30 #

      Yo era más de disfrazarme de El Zorro, cosa que todo niño español hace alguna vez en su vida. Y sí, los zombies muchas veces no son más que metáforas de los miedos presentes. Por eso, como digo por ahí arriba en algún otro comentario, siempre me gustó que en las películas de Romero el verdadero artífice del mal no es el zombi (torpe, predecible, lento, casi inofensivo como un árbol más del atrezzo), sino el propio ser humano (vivo). En cuanto a su evolución moderna, nacida de cuño italiano, solo puedo decir que como se les vaya un poco la mano con el gore, me empiezan a entrar sudores fríos y…

      • kaldina 4 julio, 2013 a 16:16 #

        jajaja… Si, tienes razón, el exceso nunca es bueno.

        • elcriticoabulico 4 julio, 2013 a 16:31 #

          Ahora el gore es casi una nueva forma de pornografía, con el mismo esquema y todo (tortura-descanso-tortura-descanso-tortura-…). Recuerdo cuando me recomendaron Mártires y la vi con una chica con la que salía entonces… Creo que no llegamos a los 20 minutos.

      • kaldina 4 julio, 2013 a 16:38 #

        Bueno es que Martires es pasada… qué me dices de Hostal, Saw y todas esas burradas que a la gente le encanta… me da mucho pesar que encasillen a los zombis en eso, pero mira que pasa con casi todo, el facilismo se volvió una estructura. Sabemos que las tripas venden más que una buena trama (Ya le viste la de Guerra Mundial Z? tiene el amarillismo super bien manejado y dosificado) y las personas interpretan como “buenas” pelis que los impactan por lo gráficas que son… Pero bueno, por ejemplo en Colombia lo que explotan en el cine es la pornomiseria, casi todo lo que se vende aquí es sobre narcos, esposas de narcos, sicarios, gente pobre, guerrilla, no tanto porque no se hagan otras cosas, sino que aquí eso es lo que vende.

        • elcriticoabulico 4 julio, 2013 a 16:43 #

          Tienes toda la razón. Mucha gente llama bueno a provocar repulsión…
          Respecto a lo que mencionas del pornomiseria colombiano, aquí en España teníamos el cine kinki, que es otra forma de explotación morbosa de la marginalidad. Pasa en todos los lados. Aunque del kinki hay un par de películas que me gustaron.

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