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K-Pax

17 Jul

“En mi barrio mucha gente pasea a sus perros y siempre les veo con su bolsita para las cacas. Me parece lo más bajo que puede hacer un ser humano. Si los extraterrestres ven eso a través de un telescopio pensarán que los perros son los líderes en la tierra. Si ven a dos seres y uno de ellos hace caca y el otro la recoge y se la lleva ¿quién pensarían que manda?”

Jerry Seinfeld

 

 

K-Pax

 

Año: 2001.

Director: Iain Softley.

Reparto: Jeff Bridges, Kevin Spacey, Mary McCormack, David Patrick Kelly.

Tráiler

 

 

           Un clásico navideño, De ilusión también se vive, jugaba con la idea de un personaje misterioso que afirmaba ser el mismísimo Santa Claus, con tal convicción que sembraba la duda entre los sorprendidos ciudadanos.

Más tarde, el argentino Eliseo Zubiela estrenaba su filmografía con Hombre mirando al sudeste, película en la que un joven lograba sembrar la duda en su psiquiatra esta vez sobre su procedencia extraterrestre. Considerando esta premisa, K-Pax vendría a ser la versión norteamericana de esta última con matices de esa De ilusión también se vive, ya que repite ese esquema de hombre demente-extraterrestre (Kevin Spacey) que con su vehemencia capta la atención y provoca la incertidumbre del psiquiatra que lo toma a su cargo (Jeff Bridges).

            A partir de ahí, se pueden diferenciar dos mitades en el filme, con una primera parte más centrada en lo que es casi un género en sí mismo: el drama de psiquiátrico, con los tópicos, rutinas y tramas características que ello supone, como el personaje especial que revoluciona con su carisma la marginal vida de los internos, ayudándoles a darse y que se les de valor como personas, en este caso junto con el factor del pseudo choque cultural entre el humano psiquiatra y el alienígena que revela los valores que de verdad merecen la pena mediante el cuestionamiento de muchas de las costumbres terrícolas, si bien el guion de Charles Leavitt se conforma con poco más que resaltar un par de preguntas y paradojas fáciles, sin lograr demasiada profundidad.

Tampoco mucho más lucida será una segunda mitad donde dominará la intriga por descubrir al individuo detrás del personaje de extraterrestre, el enigma de su vida y de su estado, igualmente bastante convencional y que sacrifica parte de la coherencia respecto del metraje anterior en aras de una mayor emotividad, aunque, como toda la función en general, conserva un ritmo más o menos digerible.

             Más que nada, la película explota y se beneficia del duelo de titanes de la pantalla entre un Kevin Spacey que se encontraba en la cresta de la ola tras su reciente y merecido Oscar por American Beauty y un Jeff Bridges que ya había lidiado con las alucinaciones del mundo paralelo de loco iluminado en El rey pescador y protagonizado una de los filmes de referencia de la novela original, Starman, en la que precisamente encarnaba a un extraterrestre que tomaba la apariencia del difunto marido de la desconsolada viuda con quien convivirá.

              Simpaticona pero bastante mejorable, sobre todo de haber tenido aspiraciones de mayor trascendencia. O de haber concedido más de cinco escasos minutos a un gran actor como Clarke Peters.

 

Nota IMDB: 7,3.

Nota FilmAffinity: 6,9.

Nota del blog: 5.

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