Torrente 4: Lethal Crisis (Crisis Letal)

15 Jul

 “Los españoles están muy dotados para lo cómico. Llegan rápido a lo cruel, y sus fantasías más grotescas contienen frecuentemente algo de sombrío.”

Charles Baudelaire

 

 

Torrente 4: Lethal Crisis (Crisis Letal)

 

Año: 2011.

Director: Santiago Segura.

Reparto: Santiago Segura, Paquirrín, Yon González, Francisco, Tony Leblanc.

Tráiler

 

 

            Gordo, sudoroso, camisa setentera con lamparones y mostrando pecho, palillo, calva disimulada con cortinilla, gafas de sol militares, bigotito fino, guarro, machista, racista, nostálgico recalcitrante y del Atleti. Santiago Segura, un tipo inteligente y con gran sentido de lo cómico, se reía con el personaje de Torrente, y nosotros con él, de todo lo más rancio y decadente del typicall Spanish y del Spain is different empleando sus propias armas. Una subversión del tópico trasnochado de la españolía y los cojones, del macho ibérico, del mantel de ganchillo y la flamenca de porcelana sobre la tele, del a por las suecas y los gayumbos blancos de abuelo, del garrulismo profundo y orgulloso. Una comedia destroyer que se podía entender tanto como parodia, como homenaje y que posiblemente tenía algo de parte de cada uno. Y era una bufonada para no parar de reír.

Visto el éxito, la segunda parte sigue poco a poco la estela de lo que le ocurre a muchas parodias, que acaban convirtiéndose en aquello de lo que hacen mofa. El enorme presupuesto se traducía, además de en efectos y localizaciones imposibles que eran una parte más de la burla –al igual que el absurdo 3-D en esta cuarta parte-, en una fotografía digital horrenda pero muy apta para el mundo al que se destina gran parte de la distribución, como es la pequeña pantalla. Aún las ocurrencias tenían bastante gracia, algunas memorables dentro de su brutalidad, y estaban trenzadas con cierta soltura.

En la tercera, Segura da un paso más y de nuevo criba el tópico dentro del tópico para quedarse con lo más abultado en vez de lo más sutil, con lo que logra igualar a la baja la calidad artística con los chistes, redundantes, ya desgastados. No obstante, el progreso recaudatorio de la saga obligaba al madrileño a cumplir su palabra y completar una particular tetralogía.

            Torrente 4: Lethal crisis no es una película tan lamentable como la precedente pero no logra todavía retomar las cotas de hilaridad de las dos primeras partes. Segura ofrece, sin esforzarse demasiado, más lo que se espera que lo que se podría desear, demasiado atento a la autoparodia y a la autorreferencia, incluso poniendo al día alguno de sus clásicos como la conversión de las 6000 pesetas en 36 euros de güisqui (qué iluso Cañita Brava). Con algún gag con cierta gracia, encuadrados en sus cuatro grupos básicos –escatología, sexo de uno y, preferentemente, otro signo, racismo y famoseo friki-, Segura renuncia de nuevo a estructurar mínimamente la película -lo que, aunque no lo crea, puede matar el ritmo y, así, la efectividad de las bromas-, profundiza en crear repelús con marranadas y encadena con nada, poco o algo de chispa otros mil cameos de gente necesitada, o no, de publicidad o de pasar el rato, al mismo tiempo que conmemora definitivamente su entrega a la España cañí con su alusión ya directa al protohombre ibérico a través de la aparición puntual de un icono del periodo del destape como Fernando Esteso.

Sí hay que concederle en el haber, como opinión muy personal, su intención de rizar el rizo con el partenaire correspondiente de la entrega, que ya ni siquiera es actor profesional, como lo habían sido gente tan apta para la comedia como Javier Cámara, un memorable Gabino Diego o José Mota y Carlos Latre, que no funcionaron nada bien en la tercera entrega, sino que es la actualización de ese mito del español bajito, feo y renegrido pero hedonista y conquistador de bragas, Paquirrín, que sin saber actuar, sólo con ser la imitación de sí mismo, resulta un personaje entrañable y resultón. Una sensación que en comparación debería llenar de vergüenza al intérprete que ocupa su función en el tramo en el que Torrente se encuentra en la cárcel: el guapete Yon González y su deplorable intento de emulación del genial Cuco de Gabino Diego.

Y de vez en cuando, aún menos de lo que debería, me río. Porque todavía estoy algo tonto.

 

Nota IMDB: 5,2.

Nota FilmAffinity: 4,8.

Nota del blog: 4.

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2 comentarios to “Torrente 4: Lethal Crisis (Crisis Letal)”

  1. Dessjuest 12 mayo, 2012 a 16:26 #

    El primer “Torrente” me pareció una peli muy divertida, y ojo, bastante buena película, si la tomabas como que hizo el personaje en plan crítica a lo que veía, lamentablemente coincido que a partir de entonces de culo y cuesta abajo, hasta alcanzar el nivel mierda caballo en esta.

    Es que ya ni gracia, y mira que soy soez y me gustan las pelis de gracias “tetas y culos”, que me parto con Esteso y Pajares, pero en esta solo me rei una vez, con lo de la técnica de “Peter Pan” 😀

    • elcriticoabulico 12 mayo, 2012 a 17:16 #

      Sí, el personaje se ha impuesto sobre la caricatura que era al principio. Esto ya es solo para sacar cuartos. Al menos Segura siempre ha sido honesto al respecto.

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