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Hiroshima, mon amour

13 Jun

“Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos.”

Jorge Luis Borges

 

 

Hiroshima, mon amour

 

Año: 1959.

Director: Alain Resnais.

Reparto: Emanuelle Riva, Eiji Okada, Bernard Fresson.

Tráiler

 

 

 

          Dentro de la corriente renovadora del cine francés y del cine mundial que supone la Nouvelle Vague a finales de la década de los cincuenta y luego en los sesenta, Alain Resnais optaba por su parte por realizar un cine que, más que capte y refleje la realidad tal y como es, la analice, indague y deconstruya.

           Tras realizar una serie de alabados cortometrajes que reflexionan también sobre la memoria y los recuerdos humanos a través de acontecimientos históricos recientes como el Holocausto, Resnais debuta en el mundo del largometraje con Hiroshima, mon amour. La película retoma esa preocupación por la memoria en clave de contradicción perpetua entre recuerdo y olvido, amor y horror, contacto y distancia; un contraste que impregna toda la realización del film, desde los diálogos del guion, firmado por otra artista destacada de la Nouvelle Vague, Marguerite Duras, hasta en el discurso narrativo distorsionado que plantea Resnais, alejado de los teóricos principios fundacionales del movimiento.

           De esta manera, Hiroshima, mon amour se estructura prácticamente en cuatro episodios marcados por la deformación del tiempo de la narración, con una introducción que presenta a los dos amantes entrelazados conversando en off a la par que inserta recuerdos casi fotográficos de la mujer en su visita a Hiroshima, imágenes terribles muchas veces en contradicción con el contenido amoroso del diálogo. Le sigue la vivencia del amor casual, fugaz e imposible entre esta actriz francesa y el arquitecto japonés, de nuevo la rememoración y confesión de la mujer de su antiguo amor alemán en tiempos de guerradonde Resnais plantea la situación y el sufrimiento de los colaboracionistas tras la liberación de la Francia ocupada– y, por último, la recuperación de la memoria de esos sentimientos enterrados junto con la necesidad de volver a olvidarlos -la contradicción entre amor y dolor, recuerdo y olvido- y continuar adelante.

           Hiroshima mon amour es cine de autor, que plasma las inquietudes de un director cuya personalidad queda implicada en la película. Como toda obra de pretensiones innovadoras, es cine exigente para el espectador, de carácter algo abstracto y simbólico, con un marcado intimismo y poesía en el tratamiento, sostenido tanto por los personajes de Riva y Okada como por las imágenes que se entrecruzan en esa relación entre dos almas que se tocan pese a estar condenadas a separarse.

            Planteamientos y experimentación formal interesantes para una obra que requiere conceder un cierto esfuerzo. Puede merecer la pena.

 

Nota IMDB: 8.

Nota FilmAffinity: 7,5.

Nota del blog: 7. 

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