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Behemoth

27 May

“Hay muy pocos monstruos que garanticen los miedos que les tenemos.”

André Gide

 

 

Behemoth

 

Año: 2011.

Director: David Hogan.

Reparto: Ed Quinn, Pascale Hutton, Cindy Busby, William B. Davis, Jessica Parker Kennedy.

Tráiler

 

 

           SyFy ataca de nuevo. Autoproclamada heredera de las sesiones dobles de monstruos, aventuras y sucesos popularizadas en los años cincuenta, el canal SyFy se ha encargado de trasladar, también en estimulantes dobles sesiones, todo el espíritu de estas producciones a la pequeña pantalla de la sobremesa dominical de Estados Unidos (y Canadá).

Behemoth muestra esa conexión con la Edad de Oro de la ciencia ficción ya desde el nombre de la criatura, heredado de otro monstruo, el de la película Behemoth, the sea monster, aunque la similitud de los seres solo queda ahí. Al igual que los Testigos de Jehová, los guionistas de Behemoth ven más allá de los recientes y frecuentes desastres naturales, concatenando sus causas entorno a un hacedor común, llámese justiciero Yahvé en el primer caso, legendario monstruo horroroso en el segundo; un ente anunciado por múltiples mitologías que mora entre la corteza terrestre y la superficie y que se va a encargar de equilibrar los abusos que el ser humano perpetra sobre el planeta azul. A no ser que uno cuantos arrojados ciudadanos de un pequeño pueblo del sur del Canadá se lo impidan.

           Como es natural, el protagonista de la película –y, probablemente, mejor actor- es el monstruo, creado con efectos especiales algo más dignos de lo habitual, sobre todo en el tramo final en el que aparece en todo su esplendor. Por el contrario, la obligada historia humana se desarrolla alrededor de cuatro tópicos inexcusables para cualquier función de desastres apocalípticos, como son la reconciliación del héroe con su ex mujer (bueno, aquí tan solo ex novia), el conflicto de autoridad entre el héroe y su hija por motivo de salir de acampada (aquí es su hermana, para que no se diga que no son originales, los muy astutos), la incredulidad e incompetencia de la autoridad pública local y el loco iluminado que ya se olía el asunto pero al que nadie cree; personajes arquetípicos interpretados por actores de medio pelo y entre los que destaca la inclusión de un derrengado William B. Davis, destinado a convocar a los adictos a lo paranormal debido a su popularidad, derivada de su personaje de “El fumador” en la serie de culto Expediente X. Nada que pueda distraer la atención de la innovación primordial de este tipo de películas: el monstruo-estrella.

            No es de las peores, no es de las más lógicas –no se le exigía, aunque las hay mucho más descabelladas-, tampoco es de las más divertidas y, desde luego, está lejos de ser de las más originales, por más el monstruo en cuestión sea interesante.

 

Nota IMDB: 4,3.

Nota FilmAffinity: -.

Nota del blog: 3.

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