Archivo | 13:36

Mad city

16 May

“Soy Kent Brockman. Hoy en las noticias, cierta bebida ha resultado ser mortal. No les diremos cuál hasta después de la información deportiva.”

Kent Brockman (Los Simpson)

 

 

Mad city

 

Año: 1997.

Director: Costa-Gavras.

Reparto: Dustin Hoffman, John Travolta, Alan Alda, Mia Kirshner, Blythe Danner, Robert Prosky.

Tráiler

 

 

            Costa-Gavras, director siempre con aspiraciones de denuncia y trascendencia, centraba el objetivo de su cámara esta vez en el mundillo del periodismo televisivo norteamericano –extrapolable, no obstante, a todo Occidente, sino al mundo- para reflexionar a propósito de la capacidad de modificación de la realidad e influencia y poder social de los medios de comunicación de masas.

            Siguiendo prácticamente paso a paso el esquema y casi los personajes de la cáustica El gran carnaval, el director heleno presenta de nuevo a un periodista caído en desgracia desde lo más alto (Dustin Hoffman) hasta una pequeña localidad californiana, donde se encontrará por pura casualidad con el reportaje que le puede devolver el reconocimiento nacional que se le ha negado: el secuestro de un museo por parte de un guardia de seguridad despedido y desesperado (John Travolta), del cual se erigirá casi como asesor de imagen para montar un espectáculo familiar al servicio de su carrera profesional, aunque para ello haya que pasar por delante de los niños y empleados secuestrados.

como en la anterior, aparece esa visión agria del sensacionalismo que todo lo contamina, incluido el futuro, representado en la figura de la joven ayudante de cámara (Mia Kirshner), así como de la ignorancia y el ninguneo hacia las voces que pretenden salvaguardar la ética y la moralidad, en este caso el jefe de informativos locales (Robert Prosky).

             Con una crítica igual de sugestiva, notable, pero aún así menos potente y terrible que la anterior, Costa-Gavras consigue una cinta con un firme pulso narrativo y un reparto eficaz, con un contenido Hoffman y un decente Travolta como confundido secuestrador, y que incorpora algunas interesantes chispas de humor negro en ese pulso entre el periodista contra las  fuerzas del orden y sus compañeros de gremio por la imagen de un secuestrador que acaba por ser tan víctima como los secuestrados a los pies de unos medios de comunicación carroñeros bastante más aterradores e implacables.

Porque, al fin y al cabo, la realidad es lo que vemos. Lo que vemos en televisión.

 

Nota IMDB: 6,2.

Nota FilmAffinity: 5,8.

Nota del blog: 7,5.

A %d blogueros les gusta esto: