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Primavera en otoño

3 Abr

“El amor es intensidad y por esto es una distensión del tiempo: estira los minutos y los alarga como siglos.”

Octavio Paz

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Primavera en otoño

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Año: 1973.

Director: Clint Eastwood.

Reparto: William Holden, Kay Lenz, Roger C. Carmel, Marj Dusay, Joan Hotchkis.

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          Después de estrenarse tras las cámaras con éxito en la intriga de Escalofrío en la noche y el notable western Infierno de cobardes, terrenos sobre los que contaba con una importante trayectoria a sus espaldas como actor, Clint se embarcó en un drama romántico de amores de ocaso entre personalidades contradictorias con Primavera en otoño, que a la postre resultó un rotundo fracaso de taquilla y, algo más moderadamente, de crítica pero que tan buenos resultados le reportaría más tarde con Los puentes de Madison, ya en su época de madurez estética.

          Primavera en otoño describe la historia de Frank Harmon, un maduro agente inmobiliario (el veterano William Holden), endurecido emocionalmente por el paso del tiempo, las cicatrices de su divorcio y el miedo y la incapacidad de conservar aquello que quiere; que volverá a conocer el amor y el gusto por la vida de la mano de Breezy, una jovencita, despreocupada y vitalista hippie (la casi debutante Kay Lenz). Un choque de mundos y cuestionamiento de sus costumbres entre el que Harmon tendrá que vencer sus propias dudas sobre la conveniencia de la relación y el clásico qué dirán.

          La película se encuentra marcada por la irregularidad, desde un guion que alterna destacables sutilezas con diálogos que suenan un tanto impostados y unos personajes de interés diverso –más pulido el protagonista, un poco más plano el de la joven Breezy- hasta la realización del propio Eastwood –que incluso se permite un cameo en plan Hitchcock y un guiño onanista a su anterior obra, Infierno de cobardes-, que alterna escenas de indudable interés con otras filmadas aún con cierta tosquedad. Más meritoria -lo mejor del film-, es la interpretación de Holden, un actor al que siempre merece la pena ver, que engrande a su personaje.

          Una  película de romance correctita, algo avejentada, y que sirve como ejemplo perfecto para observar toda la evolución estilística y perfeccionamiento de Eastwood en comparación con una de sus grandes obras, Los puentes de Madison.

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Nota IMDB: 6,9.

Nota FilmAffinity: 6,6.

Nota del blog: 6,5.

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