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Una historia inmortal

9 Mar

*Este artículo ha sido revisado para el especial Orson Welles de Cine Archivo. Dicha revisión se encuentra a continuación de la primera crítica, pinchando en el enlace situado en el extremo inferior del texto.

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“El escritor necesita una pluma, el pintor un pincel, el cineasta todo un ejército.”

Orson Welles

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Una historia inmortal

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Año: 1968.

Director: Orson Welles.

Reparto: Orson Welles, Jeanne Moreau, Roger Coggio, Norman Eshley.

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            Con trabajos cada vez más intermitentes en la dirección durante esta década, en la que sólo había realizado El proceso, basada en la obra de Franz Kafka, y Campanadas a medianoche, adaptación de diversas obras de William Shakespeare; el gran Orson Welles aborda aquí desde la dirección y el guión, escrito en colaboración con Louise de Vilmorin, la novela de Karen Blixen en un mediometraje destinado al pase por televisión y publicitada como la primera película en color del maestro; una historia ambientada en el Macao colonial –en realidad Chinchón, provincia de Madrid- donde un anciano hombre de negocios, Mr. Clay -el propio Welles, hombre orquesta donde los haya, en una de esas interpretaciones que vienen a denominarse “distanciadas”-, que ha vivido toda su existencia sin dejarse llevar por sus sentimientos, apegado estrictamente a lo terrenal y cuantificable, decide recrear como último acto de su vida y como legado al mundo -a la vez que como material para rellenar sus vacíos existenciales- una historia popular entre los marineros, crear la realidad a partir de un cuento. Un relato en el que un anciano rico, solitario y misántropo como él decide legar su fortuna a un apuesto marinero, quizás imagen de su propia juventud perdida, al cual contrata para acostarse con quien se supone era su joven mujer, papel que concederá a la bella Virginie -Jeanne Moreau, que repite con Welles precisamente tras El proceso y Campanadas a medianoche-, huérfana del antiguo socio de Clay, caído en desgracia por su causa.

            En la realización, Welles combina unas rígidas formas teatrales en la puesta en escena, los diálogos excesivamente literarios y unas interpretaciones que tienen a la declamación, junto con detalles técnicos modernistas, influencia de las nuevas corrientes europeas como la Nouvelle Vague, como la ruptura abrupta de los planos o el rodaje en escenarios reales –como ya se ha dicho, un Chinchón lleno de chinos-.

            En definitiva, Una historia inmortal es una obra que pese a tener aún detalles de indudable calidad acaba por resultar una película excesivamente aparatosa y esclerótica frente a lo que debería ser, algo más sencillo y fluido, de metáfora más sutil, más cercano a la estructura de un cuento, formato en el que se encuentra su origen.

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Nota IMDB: 7.

Nota FilmAffinity: 7.

Nota del blog: 5*.

*Revisada a continuación.

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