La red social

23 Ene

“No se fíe de los ordenadores, pero menos aún de los seres humanos.”

Primera ley de fiabilidad de Gilb

La red social

Año: 2010.

Director: David Fincher.

Reparto: Jesse Eisenberg, Andrew Garfield, Justin Timberlake, Armie Hammer, Max Minghella, Rooney Mara.

Tráiler

 .

            David Fincher avanza embalado hacia los premios Oscar tras triunfar ampliamente en los Globos de Oro con esta película. Un director que siempre ha sido tan interesante como grandilocuente, con una carrera hacia el estrellato en imparable línea ascendente desde su infravalorado debut con Alien 3 hasta su confirmación ante el público con los éxitos de la loable Seven y la deleznable El club de la lucha, y ante la crítica y la Academia con la notable Zodiac y la interesante pero sobrevalorada El curioso caso de Benjamin Button. En esta evolución, Fincher ha renunciado algo al exceso formal –hay menos de esos planos-secuencia imposibles marca de la casa-, con cierta tendencia a un mayor clasicismo pero sin renunciar a fórmulas cuajadas en el rodaje de videoclips que marcaron sus inicios como cineasta.

             En La red social, el director norteamericano apuesta por un bien llevado –un poco alargado quizás, otra marca de las obras de Fincher– retrato de la generación de las cibercomunicaciones y la sociedad de esta época; hacer historia del presente. Algo que no es nada fácil. La película narra la búsqueda personal de Mark Zuckerberg -correctamente interpretado por Jesse Eisenberg- de su propio Rosebud; la insatisfacción que marca a un joven de apariencia apática y ataráxica pero que pone en marcha toda su genialidad para superar la única barrera que parece insalvable para él: conseguir aceptación de la chica que le gusta y que no ve en él, no sin razón, nada más que un capullo egocéntrico, insensible e inadaptado.

Esta premisa es la que pone en marcha el motor de la trama, la representación del la creación y desarrollo de Facebook, la red social que más ha influido en la manera de relacionarse, una historia al uso de ascenso y relativa caída  y de cómo ese éxito y creciente poder tiene un precio: los conflictos que afectan a las relaciones personales de los implicados, su amistad, sus sentimientos, etc.; es decir, una excusa para analizar las pasiones y emociones humanas en esta época presente marcada por las relaciones impersonales a distancia, informática mediante, que ejemplifican precisamente estas redes sociales; unas relaciones asépticas y artificiales que ocultan en realidad los verdaderos anhelos que desea satisfacer todo individuo: lograr reconocimiento social, lograr que el ser amado te corresponda.

Lo de toda la vida, vamos.

Nota IMDB: 8,2.

Nota FilmAffinity: 7,2.

Nota del blog: 7,5.

2 comentarios to “La red social”

  1. altaica 20 abril, 2014 a 16:37 #

    He tenido ocasión de verla este fin de semana y me esperaba mucho más de ella, probablemente por el prestigio que atesora, en tanto que algunos la consideran ya una de las mejores películas en mucho tiempo, con un guión sencillamente magistral.

    Pues que quieres que te diga, que no es en absoluto para tanto. Y es precisamente el guión lo que menos me gusta, trufado desde principio a fin de un vértigo de diálogos imposibles y bastante ficticios, hasta tal punto que cuando se desarrollan entre más de dos personas, cada actor/personaje suelta su rosario o letanía, si bien todos los demás jamás interrumpen, y seguidamente procede a hacer lo mismo el siguiente, así hasta que cada miembro del “equipo”, sin solapamiento alguno, vomita su suerte de discurso afectado y ciber moderno.

    Lógicamente el bueno de Fincher recrea todo el guión a ritmo desenfrenado, poniendo vértigo a un libreto más preocupado de la supuesta brillantez de momentos y golpes de efecto que de una verdadera profundidad narrativa. No obstante, sí hay sana crítica hacia un mundo profundamente epidérmico, correcta descripción de algunos personajes o su interacción, y un evidente desconsuelo entre lo etéreo virtual y una realidad cada vez más ahogada.

    No deja de ser un fresco interesante, eso sí, afectado y forzadamente dinámico, que afronta un tema esencial de este mundo en el que nos ha tocado vivir, pero que en realidad, salvo algún logro específico, siempre se muestra supeditado a una suerte de guión demasiado preocupado de epatar a golpe de frase o escena efectista, y dejándolo todo sin el calado necesario, pues más que bucear en lo que representa y puede generar a medio o largo plazo el mundo virtual en el que ya vivimos, solo radiografía una idea, una anécdota y su resultado. Un fuerte abrazo y, por cierto, ya he visto “El árbol de la vida”.

    • elcriticoabulico 21 abril, 2014 a 00:57 #

      Los guiones muy elaborados son marca de la casa de Sorkin. No tiene por qué ser algo malo, como decía en la crítica de El consejero, no hay diálogos más imposibles (y a la vez más atractivos) que los del cine negro o los de la screwball comedy. No obstante, prefiero su guion y en general la película de Moneyball que ésta, la cual me parece una buena cinta pero no una obra maestra.

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