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Conocerás al hombre de tus sueños

4 Dic

“Yo no quería ser Bogart, tampoco quería ser John Wayne. Yo sólo quería ser el capullo de la clase, quería ser ese chico con gafas que nunca consigue a la chica, pero que es divertido y cae bien a todo el mundo.”

Woody Allen

 

Conocerás al hombre de tus sueños

 

       Año: 2010.

       Director: Woody Allen.

       Reparto: Anthony Hopkins, Gemma Jones, Naomi Watts, Josh Brolin, Freida Pinto, Antonio Banderas.      

       Tráiler

 

          

           Woody Allen es, casi con toda seguridad, el mejor, el más lúcido y el más ingenioso analista de la vida amorosa y la pareja humana, de la búsqueda de la felicidad y del sentido de los misterios de la vida y el amor, de finales y principios de milenio, con una filmografía que supera ya los cuarenta títulos y que goza de un nivel medio –con escasos altibajos- rayano en la excelencia. Pocos filósofos podrían presumir de la capacidad de observación y la brillantez del genial neoyorquino para desenmadejar las pulsiones, deseos, pasiones, obsesiones, dudas y contradicciones del ser humano y su motivación fundamental: el amor y la autorrealización emocional. Puede ser acusado de repetitivo, sí, pero ¿acaso cada relación amorosa no es especial, diferente? La multiplicidad de formas de estas situaciones bien puede justificar toda una filmografía.

Claro que hay elementos comunes y el esquema alleniano suele seguir unas pautas y ambientes similares en fondo y forma, pero casi cada situación tiene su vida propia.

También es cierto que la última década no es su década más destacada, con algunas de sus obras que menos me gustan –Todo lo demás; Vicky, Cristina, Barcelona-, pero sus películas siguen siendo aún de un nivel estupendo. Ahí están la divertidísima Granujas de medio pelo, la muy infravalorada Si la cosa funciona o su mayor éxito reciente –que no entra dentro de mis favoritas- Match point.

            La cita con Woody Allen de 2010 es esta Conocerás al hombre de tus sueños, en la que retoma Londres como escenario e indaga en temas como la incertidumbre y el miedo al futuro en todas las edades y las contradicciones en la búsqueda de la felicidad entre la estabilidad y la planificación de la propia vida frente las necesidades emocionales determinadas por la pasión y las emociones, sujetas al caos y a la arbitrariedad más absoluta. Una obra en la que transitan personajes bien trazados, débiles y desorientados que no saben siquiera qué es lo que desean y que pueden llegar a ser de lo más mezquino y egoístas en medio de ese laberinto absurdo que es la vida. Incluso la madre (Gemma Jones), presentada casi como una alcohólica con fe ciega en lo extrasensorial, aparece como el personaje más centrado y positivo, con la ilusión como parte esencial en su vida.

           Como señala el maestro Allen, no somos más que gente confusa y perdida en esta vida que es ruido y furia y que, al final, no tiene ningún sentido.

Woody, no te mueras nunca.

 

Nota IMDB: 6’8.

Nota FilmAffinity: 6.

Nota del blog: 7,5.

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